Las ventas de turismos cerrarán el año 2009 con una bajada del 19%, hasta situarse en una horquilla de entre 900.000 y 940.000 unidades, según las estimaciones de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (GANVAM). De esta forma, la patronal revisa al alza su previsión inicial para este año, fijada en una caída del 25%.

Ganvam revisa al alza su previsión de ventas

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Ganvam revisa al alza su previsión de ventas
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El presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres -que hizo balance de este año en la jornada -Motor y Prensa- que organiza anualmente con los medios del sector- atribuyó esta recuperación de las ventas al incentivo del Plan 2000E, cuyas ayudas directas han permitido rebajar en seis puntos porcentuales la previsión inicial.

No obstante, advirtió que a día de hoy no existen motivos ciertos para el optimismo ya que esta bajada se produce sobre un retroceso del mercado del 28% en 2008, por lo que sumando ambas cifras estaríamos hablando de una caída de las ventas de un 50% en tan solo dos años, en medio de programas de ayudas como el Plan VIVE, en sus dos etapas, o el Plan 2000E.

El responsable de la patronal vaticinó que la demanda de coches se estabilizará en torno a los 1,2 o 1,3 millones de vehículos en los próximos dos años, lo que supone entre 200.000 y 300.000 unidades por debajo de lo que sería un -nivel normal- de ventas para el mercado español teniendo en cuenta dos variables: la población española y la renta per cápita.

Sánchez Torres calificó el año 2009 como un -annus horribilis- para la economía española en su conjunto, con la desaparición de 300.000 pymes en todos los sectores, según datos de la CEOE, y más de 30.000 puestos de trabajo sólo en la red de distribución de automóviles.

El presidente de Ganvam auguró para el año 2010 un mercado todavía -renqueante- en el que los turismos conseguirán recuperarse mientras que otros subsectores complementarios tan importantes como los vehículos industriales, motocicletas, ciclomotores o tractores agrícolas continuarán pasando una amarga -travesía del desierto- casi en silencio.

Un Ministerio de Industria que se -ocupa y preocupa-
El presidente de Ganvam también dedicó unas palabras al Ministerio de Industria y su titular Miguel Sebastián al cual agradeció la puesta en marcha del Plan 2000E. No obstante, reconoció que su implementación llegó tarde y con -algunas limitaciones- como el corto tiempo de la subvención o la complejidad de su aplicación, en referencia a la falta de coordinación con las comunidades autónomas o los problemas burocráticos para el recobro de las ayudas adelantadas por los concesionarios.

Asimismo, Sánchez Torres agradeció al Ministerio su ocupación y preocupación por el sector, actuando en pro de sus intereses y comprendiendo que además de los fabricantes, existen también los distribuidores y reparadores de automóviles, que sólo ellos facturan 95.000 millones de euros anuales y emplean a más de 278.000 trabajadores.

Además, también solicitó al ministro Sebastián que interceda para resolver el problema de la financiación de stocks que arrastran las pymes del sector, así como para sacar adelante una Ley de Distribución Comercial que regule -equilibradamente- los derechos y deberes de fabricantes y distribuidores, de manera que se establezca un tablero del juego claro para ambas partes, evitando sentencias contradictorias.

Algunas asignaturas pendientes

Finalmente, el responsable de los vendedores se refirió a algunos de los temas que todavía quedan -en el tintero- para este nuevo año, como son el automatismo en la -vertebración- del sector sobre la base de problemas comunes, dejando a un lado los intereses dispares y legítimos de sus distintos agentes: fabricantes, importadores y vendedores, en su sentido más amplio.

En este sentido, Sánchez Torres pidió a los fabricantes e importadores que -cuiden- a los concesionarios como clientes suyos que son, solventando problemas acuciantes como la cancelación anticipada de contratos de concesión; la carga de la financiación de stock que supone la compra por anticipada de los vehículos.; la implantación de estándares -desmesurados-, objetivos -fuera de toda razón- o una retribución mixta -fija y variable- -injusta- e -inalcanzable-.

Por último, solicitó que se despejen cuanto antes las -incógnitas- que se ciernen sobre el nuevo plan de ayudas que se pondrá en marcha a partir del próximo año, con el fin de evitar las -prisas- y -angustias- que han padecido los agentes de ventas en estos últimos meses. Sánchez Torres mostró su confianza en que Industria simplifique y armonicen las exigencias y requerimientos del plan para 2010.