La DGT francesa está preocupada por las últimas cifras de siniestralidad. Mientras las muertes de personas mayores bajan, los fallecimientos entre los menores de 24 años se disparan. Las autoridades de seguridad vial señalan un nuevo y preocupante protagonista en muchos de estos siniestros, un gas de moda entre los jóvenes que, combinado con la conducción, se está convirtiendo en una trágica bomba de relojería.
Las carreteras de Francia cerraron noviembre con 270 fallecidos, frente a los 266 registrados en noviembre de 2024, según datos del Observatorio Nacional Interministerial de Seguridad Vial (ONISR). A simple vista, el aumento total puede parecer discreto, pero esconde una tendencia tan clara como inquietante. Entre los menores de 24 años, la mortalidad se disparó un 19 % en noviembre.
Óxido nitroso: la droga que se vuelve arma mortal
Detrás de muchos de estos siniestros con víctimas jóvenes, las autoridades francesas señalan un enemigo que hasta hace poco apenas aparecía en los comunicados oficiales de tráfico: el óxido nitroso. Conocido popularmente como “gas de la risa”, ha dado el salto de los ambientes festivos y de ocio a los habitáculos de los coches… con consecuencias letales.
Estelle Balit, delegada interministerial de Seguridad Vial, lo explica sin rodeos: “La mayoría de los accidentes están relacionados con el incumplimiento de las normas del Código de Circulación, incluido el consumo de sustancias incompatibles con la conducción. Este es particularmente el caso del óxido nitroso, cuya inhalación, más allá de los efectos nocivos para la salud, es sinónimo de pérdida de autocontrol y, por tanto, del propio vehículo”.
Lo que muchos perciben como un simple “gas de fiesta” multiplica el riesgo al volante. La inhalación de óxido nitroso provoca desinhibición, alteración de la percepción, euforia y pérdida de reflejos, un cóctel perfecto para que cualquier error al conducir termine en tragedia.
Solo en las últimas semanas, se han registrado varios siniestros mortales en los que este gas aparecía en los análisis toxicológicos de los conductores implicados.

El caso que conmociona a Francia
El impacto de esta nueva combinación letal entre óxido nitroso, alcohol, cannabis y conducción se ha hecho especialmente visible en un accidente que ha sacudido a la opinión pública francesa.
A principios de diciembre, tres adolescentes de 19, 14 y 15 años murieron ahogados en Alès (Gard) después de que el vehículo en el que viajaban se saliera de la carretera y terminara sumergido en una piscina privada. Cuando los equipos de emergencia llegaron al lugar, poco pudieron hacer por sus vidas. Las pruebas realizadas al joven de 19 años, presunto conductor del coche, revelaron un resultado estremecedor: positivo en óxido nitroso, alcohol y cannabis, según la fiscalía municipal. La combinación de varias sustancias psicoactivas y la conducción nocturna acabó siendo fatal.
Las autoridades francesas subrayan que este caso no es un hecho aislado, sino el ejemplo más dramático de una tendencia creciente: jóvenes que consumen óxido nitroso en contextos de ocio y continúan la fiesta al volante.
En todo caso, el óxido nitroso se considera una droga y conducir bajo sus efectos está castigado como tal.
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