Cambio automatico 1

Mito o realidad: ¿es necesario hacer mantenimiento en las cajas de cambio automáticas?

El mantenimiento de las cajas de cambio automáticas es fundamental para su fiabilidad. Aquí te lo explicamos.

Durante años se ha repetido una frase que muchos conductores siguen creyendo: “las cajas de cambio automáticas no necesitan mantenimiento”. Pero, ¿hasta qué punto es cierto? ¿Podemos confiar en que el aceite de una transmisión automática dure toda la vida útil del coche? En este artículo aclaramos esta cuestión, analizamos qué tipo de mantenimiento conviene hacer y cada cuánto tiempo… y por qué ignorarlo puede salir muy caro.

¿Qué dicen los fabricantes?

La mayoría de los fabricantes de automóviles no incluyen en sus planes de mantenimiento el cambio de aceite de la transmisión automática. Algunos incluso afirman que es “de por vida”. Pero aquí conviene matizar: cuando un fabricante dice “de por vida”, en muchas ocasiones se refiere a la vida útil teórica del vehículo, estimada en torno a los 200.000 kilómetros, no a un uso prolongado más allá de ese límite.

Sin embargo, los especialistas en transmisiones automáticas y los propios fabricantes de cajas de cambio (como ZF o Aisin, por citar dos de los más reconocidos a nivel mundial) recomiendan todo lo contrario: cambiar el aceite y revisar componentes clave para evitar averías graves. ¿La razón? El aceite de transmisión se degrada con el tiempo y el uso, pierde propiedades lubricantes, y acumula partículas metálicas y residuos procedentes del desgaste interno.

¿Cada cuánto tiempo hay que cambiar el aceite?

No existe una respuesta universal, ya que depende del tipo de caja, del uso del coche y del fabricante de la transmisión. Pero como referencia general, la mayoría de los especialistas recomiendan cambiar el aceite en un intervalo que oscila entre los 60.000 y 100.000 kilómetros, o cada 5 o 6 años si no se alcanza ese kilometraje.

En el caso de los vehículos que remolcan, circulan mucho por ciudad o lo hacen en zonas de altas temperaturas, es recomendable cambiarlo a los 60.000 kilómetros, incluso antes si las circunstancias son especialmente extremas. Si circulamos mucho por carretera a velocidad sostenida y sin grandes requerimientos, se podría alargar es kilometraje siempre y cuando el fabricante no indique un intervalo inferior.

BMW M2 automático
El mantenimiento de los cambios automáticos es fundamental, y más aún en deportivos o coches que circulen con remolques o mucho por ciudad.

Las cajas con convertidor de par, típicas en muchos SUV, berlinas y coches grandes, son especialmente sensibles al estado del aceite. También lo son las cajas CVT y similares, habituales en modelos híbridos y urbanos. En cuanto a las transmisiones de doble embrague (DSG o DCT), la recomendación varía: en las versiones con embrague “en seco” no se suele cambiar el aceite (aunque nosotros lo haríamos precaución), pero en las de embrague “bañado en aceite” (las más comunes en motores potentes) sí es fundamental hacerlo.

¿Qué ocurre si no se hace el mantenimiento?

A corto plazo, puede que no se note nada. Pero con el paso de los kilómetros, los síntomas empiezan a aparecer: tirones al cambiar de marcha, resbalones al acelerar, mayor consumo de combustible, o incluso pérdida total de tracción. Si se ignoran estos síntomas, el riesgo es acabar con una avería importante que obligue a reconstruir o cambiar la caja, con un coste que fácilmente supera los 3.000 euros.

Además, muchas averías no se producen por defectos de diseño, sino por un mantenimiento inadecuado o directamente inexistente. Por ejemplo, el aceite viejo pierde viscosidad y no lubrica correctamente. Además, las partículas metálicas que se van produciendo durante la vida de la caja actúan como una lija sobre los embragues internos. Y, por último, una mala lubricación por mal estado del aceite o por falta de aceite también puede reducir su capacidad de refrigeración, lo que puede provocar sobrecalentamientos. Todo esto acorta la vida útil de la transmisión de forma drástica.

¿Qué incluye el mantenimiento de una caja automática?

El mantenimiento más habitual consiste en el cambio del aceite ATF (Automatic Transmission Fluid). En muchos modelos también es recomendable o necesario cambiar el filtro, especialmente si está accesible sin desmontar toda la caja. Además, conviene revisar posibles fugas, comprobar el estado de las juntas, y asegurarse de que la electrónica de control no presenta errores o necesita actualizaciones.

En cajas más modernas, algunas marcas realizan una limpieza completa mediante máquinas de lavado dinámico, que permiten sustituir prácticamente el 100% del aceite viejo, a diferencia de los métodos tradicionales en los que suele quedar una parte dentro del convertidor de par. Este sistema es más caro, pero también más eficaz.

El coste del mantenimiento depende del tipo de cambio, la cantidad de aceite y si incluye el filtro o la máquina de vaciado. Como referencia, una operación completa puede costar entre 300 y 600 euros, una cifra muy inferior a la de una reparación o sustitución.

¿Qué dice la experiencia real?

Muchos talleres especializados en transmisiones automáticas coinciden: los coches que llegan con problemas de cambio automático suelen tener en común el no haber cambiado nunca el aceite, o haberlo hecho demasiado tarde. Por el contrario, aquellos que siguen un plan de mantenimiento preventivo suelen alcanzar kilometrajes elevados sin presentar averías.

Incluso en modelos premium, donde las cajas son más complejas y los repuestos más caros, realizar el mantenimiento a tiempo puede marcar la diferencia entre disfrutar de una conducción suave durante años o afrontar facturas de varios miles de euros. En este sentido, el cambio de aceite no es un gasto, sino una inversión en fiabilidad.

¿Y qué ocurre con los coches híbridos o eléctricos?

En los híbridos convencionales, especialmente los de Toyota o Lexus, la transmisión automática suele ser de tipo planetario o e-CVT, y también requiere mantenimiento, aunque a menudo con aceite específico y más duradero. En el caso de los eléctricos puros, no hay caja de cambios como tal, sino un reductor con una sola relación, pero también puede requerir un cambio de lubricante según el fabricante.

Etiquetas:

Síguenos en redes sociales

Síguenos en nuestras redes X, Facebook, TikTok e Instagram, o en nuestro canal de YouTube donde te ofrecemos contenidos exclusivos. Y si te apuntas a nuestra Newsletter recibirás las noticias más destacadas del motor.

Recibe nuestras noticias más recientes en tu correo

Te enviamos nuestra Newsletter cada semana con contenido destacado

Scroll al inicio