Pues sí. La Honda XADV es una moto ya con cierta trayectoria en el mercado. En su versión actual, Honda la comercializa como un «Adventure Scooter», si bien no es un scooter como tal. Tiene chasis más de moto que de scooter y no lleva variador continuo, sino una transmisión con seis velocidades.
Ahí reside una de sus grandes particularidades, en una caja de cambio que es automática de doble embrague pero que, también como en los coches, puedes manejar en modo manual con unos pulsadores colocados en la piña izquierda del manillar. Y ojo, que funciona francamente bien.

El motor es un bicilíndrico de 745 cc que entrega 59 CV de potencia (es limitable a 47 CV para quien no tenga carnet de tipo A). Anuncia 168 km/h de velocidad punta (curioso, porque coge bastante más) y un consumo de sólo 3,6 L/100 km que, en la práctica, más bien sueles llevar en 4,4 L/100 km, que tampoco está mal.
Cómo funciona este cambio de doble embrague
Bien, al igual que en un coche, puedes llevarla en modo automático o manual. En la piña derecha del manillar tienes el selector M/D/N, para seleccionar modo manual, modo automático o punto muerto. Por su parte, en la piña izquierda, tienes una tecla «-» y una tecla «+» para bajar y subir de marcha respectivamente.

En modo automático los cambios son poco perceptibles si vas a ritmo tranquilo, mientras que si estrujas el motor, los cambios son rápidos y acertados. Aquí funciona como un scooter, pero con marchas. De hecho, puedes ir sentado como en un scooter, aunque no me gusta que los reposapiés están muy altos, lo que implica que llevas las rodillas muy levantadas.
Ahora bien, mola mucho más llevarla con cambio manual, en una carreterita de curvas o en un camino de tierra, y colocar los pies en los estribos de moto que también lleva la XADV. Sí que es cierto que si vienes de moto normal, cambiar de marcha de esta manera tan peculiar requiere un tiempo de adaptación, pero no tardas muchos kilómetros en cogerle el punto y en comenzar a disfrutarlo.

Respecto a sus prestaciones, sus 59 CV son correctos, pero no es una moto que se diga veloz, tanto por el tipo de motocicleta que es como por su elevado peso, del que luego hablaremos. Pero bueno, eso da un poco igual aquí, no es una moto para correr, sino para todo uso y para disfrutar de otras cualidades.
Aun así, vamos, tranquilo que con ella te pueden quitar el carnet en un ratín. Corre lo suficiente como para eso, especialmente en el último tramo de revoluciones. Abajo tiene suficiente par para que la conducción ciudadana sea casi como la que proporciona un scooter.
La XADV, cómoda para el día a día
Hay una serie de concesiones al confort en la Honda XADV. Por ejemplo, hay un hueco para casco integral. También llave manos libres, que basta que lleves en el bolsillo para poner en marcha la moto. O una guanterita en el lado derecho para, por ejemplo, meter la citada llave si no quieres llevarla en el bolsillo.

También una pantalla TFT de 5″ con muy buena resolución y con menús intuitivos (te mueves por ella con un mando en la piña izquierda del manillar), un freno de mano de palanca en la piña derecha, o una pantalla transparente delantera que puedes regular en altura en 135 mm.
También dispone de cinco modos de conducción, que son el Standard, el Sport, el de Lluvia, el de Grava y el User, que es el personalizable.

Y es fácil conducir la XADV, ciertamente. El arranque no es nada brusco a poco que le cojas la medida al acelerador, el tacto y potencia de los frenos es bueno y la horquilla delantera se traga los baches sorprendentemente fácil.
Es una moto de todo uso
Ahora bien, cómo pesa. 237 kg que, en base a mi experiencia, moviéndola en parado a veces hasta parecen más. Pero claro, es que es una moto grande. Mide 2,21 metros de largo, casi como un Smart Fortwo de los primeros. Sin embargo, en marcha no se siente nada pesada, lo que habla bien del chasis y de la manejabilidad general.

Esa es la principal pega que le pondría junto a que el depósito de gasolina no es muy grande para largos trayectos: 13,2 litros, aunque bueno, en una moto es más o menos normal. Pero en general la XADV, que ya me gustaba de antes, me ha confirmado que es una moto que me gustaría tener.
Por cierto, en tierra también va muy bien. Con sus 165 mm de altura libre al suelo y el modo de conducción Gravel, que permite un pequeño deslizamiento en la rueda trasera, te lo puedes pasar muy bien a pesar de que lleva neumáticos de asfalto.

Para mí la Honda XADV es un producto brillante, pero cuesta 13.380 euros. No es poco dinero para una motocicleta de sus características y rendimiento. Pero bueno, sí que vale para todo y todo lo hace bien. Y gusta conducirla, todo eso no se le puede negar.
Y desde luego, es una elección idónea si quieres una moto para uso diario pero te aburren los scooter y, al mismo tiempo, no te atrae mucho la idea de tener que manejar una maneta de embrague en plena ciudad. La XADV es a fin de cuenta un híbrido moto-scooter que pone solución a muchas dudas.
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