Prueba Keeway Vieste 300: Buena idea

Prueba Keeway Vieste 300
Prueba Keeway Vieste 300: Buena idea
Daniel Navarro
Daniel Navarro
El nuevo Keeway Vieste 300 es la muestra de un mercado en evolución. Fíjate en cómo está funcionando el mercado de la moto en España. Los dos primeros modelos del ranking son dos scooters urbanos, de diseño moderno: PCX y NMax. Le siguen cuatro scooters de 125 ligeros y tras ellos un GT 125 y un GT de 350. Otro GT 125 y un 300 cierran el "Top Ten".

La lectura está clara: en el mercado español, el scooter es el rey. Y de entre estos, son los 125 tecnológicos y urbanos los que están triunfando. Después llegan los 300. Pero estos en otro estilo: son GT. Elegantes, grandes, sofisticados. Y entonces, ¿a nadie se le ha ocurrido hacer un urbano de ese estilo moderno, pero en 300? Sí. Ahora sí. A Keeway. Y lo han llamado Keeway Vieste.

Pero al César lo que es del César: la idea debe ser de Keeway España, no de la casa matriz. Como sabes, Keeway es una de las marcas del gran grupo Qianjiang, propietario también de Benelli, accionista de Volvo y Mercedes Benz, etc. Es decir, un gran grupo industrial del motor, con sede en China. Qianjiang, que fabrica más de dos millones de motores al año, deja cierta libertad de operación a sus subsidiarias: ellos están ocupados con la gran parte del pastel que, en el fondo, son los mercados emergentes en Asia y Suramérica, básicamente. Benelli, desde Pésaro, marca un poco su rumbo -acertado, visto lo visto- y ahora Keeway España, que quiere mejorar sus resultados, también.

Keeway Vieste 300

Está claro que el mercado español demanda scooters. Las 125 naked, estilo RK, están muy bien, y es un mercado donde están bien posicionados. Benelli, con su gama A2, también. Pero faltan scooters, Está el retro Zahara 125 y algún 50cc, pero hay que reforzar la posición en ese segmento crucial. Así, han obtenido permiso de la casa matriz para «hacer la guerra por su cuenta»: hace unos meses asistimos a la llegada de Ariic, una nueva marca de Keeway España, fabricada fuera del grupo, que cumple con sus criterios de calidad y ofrece un 300 GT muy válido. Con el Vieste la cosa es parecida: es un scooter fabricado fuera del grupo, ya que lo hace una empresa que se llama Longjia. Y al igual que en el caso de Ariic, cumple con los requisitos de calidad que en Keeway ya hace tiempo que se han alcanzado.

Pero el caso es que a nosotros nos llega bajo la marca Keeway, con el nombre de la ciudad costera italiana de Vieste. Llegó primero en una cilindrada más lógica, de 125, para hacer frente a esos scooters de su estilo en la cilindrada, pero en Keeway han decidido arriesgar y comprobar que este segmento que están inventando existe: un scooter urbano, de estilo moderno, llantas de 13″, compacto y ágil, como los 125, pero con un motor de 300cc, para aquellos que tienen carnet A2. Y una vez probado, como te decía por ahí arriba: buena idea.

Cómo es el Keeway Vieste 300

MIK2358 1

La fórmula es sencilla: han cogido el Vieste 125 y le han metido el motor de 300cc que tenían disponible, que no es otro que la última evolución del Quasar de Piaggio: aquel 250 de hace años, que alcanzó los 278 cc para intentar competir con los 300 de la generación siguiente. Ese motor, ahora fabricado por Longjia, evolucionado a Euro 4 (y suponemos que tendrá continuación como Euro 5) es el que equipa este Keeway. Y parece un acierto.

Por supuesto lleva un chasis en tubo de acero bastante estándar: no hay necesidad de complicarse la vida en esto. Horquilla estándar y dos amortiguadores traseros, firmados por KYB y frenos J.Juan, con discos de 240mm y 220mm, lobulados y con pinza delantera de anclaje radial y ABS. Dos llantas de 13″ equipadas con neumáticos Timsun cierran el capítulo de la parte ciclo, con un peso contenido de 147 kg: de récord en un 300. Es básicamente el mismo que el 125, con el motor «gordo».

Precios, ofertas, fichas técnicas e imágenes de TODAS LAS KEEWAY del mercado

Ese motor, como te digo, es de diseño Piaggio: no lo disimula: las formas exteriores del cárter de transmisión o de la bomba de agua, al lado contrario, son exactas a cómo eran. De hecho, estoy seguro que esa tapa de plástico del centro de la parte trasera del cárter de transmisión, redonda, negra y plana, puedes cambiarla con toda facilidad por la que lleva el logo de Piaggio marcado. Ese motor ya destacaba en su momento por tener buena respuesta y buen par, aunque en aquel momento, en el momento de enfrentamiento con aquellos 300, se quedaba por debajo en nivel de potencia. Ahora, con 20 CV a 6.500 rpm y un par de 22,5 Nm a 6.000 rpm, no es de récord de la categoría pero desde luego para 147 kg de peso y menos de 1.400 mm de distancia entre ejes se muestra más que suficiente.

Keeway Vieste 300

El resto del scooter se ve bien terminado y con buen nivel de equipamiento. Para empezar, cuenta con iluminación LED, un cuadro completo (de diseño mejorable) con dos esferas y pantalla digital, pata lateral con desconexión del motor y caballete central. En el contraescudo tiene una pequeña guantera «vacía bolsillos», sin tapa, pero con un enchufe USB al lado. Y uno de los puntos quizá menos conseguidos: bajo el asiento solo puedes meter un casco mínimo: de esos jet cortos, «quitamultas». Eso sí, puedes ponerle un top case y solucionar este problema. En la parte positiva, una llave de proximidad, con función «find bike» (das al botón y a distancia enciende las luces) y bloqueo del pomo del contacto: pulsas otro botón en la llave y desconectas el sistema, de forma que no puedes dar al contacto, aún con la llave cerca, si no pulsas otra vez del botón. Y la guinda: lleva puños calefactables de serie.

Cómo va el Keeway Vieste 300

Keeway Vieste 300

Empezando por el final, me ha gustado, en general, el Vieste 300. Es muy ágil y muy rápido. Con esas virtudes es obviamente divertido de llevar, sobre todo en la ciudad, el entorno al que va más dirigido, sin menoscabar su capacidad de rodar por las autovías y circunvalaciones de entrada y salida de las ciudades. Es agradable además, de estética y de posición.

Es un scooter muy compacto. Tiene el tamaño de uno de esos 125 modernos: 770 mm de altura de asiento, estrecho y corto, pero con suficiente espacio en las plataformas, tiene un tamaño correcto para aprovechar esa compacidad y convertirla en agilidad a la hora de maniobrar por cualquier sitio. Te subes con toda facilidad y llegas al suelo de sobra con 1,65m de talla. Arrancas y el sonido es grave, contenido y de calidad, sin ruidos ni vibraciones. Es, de hecho, conocido, como el motor.

Mandos en buena posición y con buen tacto, en los primeros metros llama la atención que el puño del gas tiene más recorrido de lo normal: ayuda a gestionar la potencia, aunque no resulta brusca nunca. Sorprende cómo es capaz de salir: es muy rápido en esto. Frenos potentes, pero también con un tacto peculiar: en ambos hay un primer recorrido de la maneta que reducen velocidad, pero no tienes sensación de frenar fuerte. Aprietas un poco más y en un punto determinado empieza a frenar de verdad. Tiene potencia de frenado y no es difícil comprobar que el ABS funciona de atrás. De delante frena mucho y los neumáticos Timsun agarran bien en seco. Las suspensiones parecen acertadas: no rebota en ningún momento y transmiten bien el agarre disponible, sin ser incómodas.

Keeway Vieste 300

En la ciudad es realmente divertido de llevar: rápido saliendo, con buenas recuperaciones, muy ágil y compacto, con buen agarre en esquinas o rotondas y buenos frenos: puedes convertirte en un gamberro a sus mandos a poco que te pongas, porque es divertido de llevar rápido. En esos inevitables atascos gira bien y resulta estrecho, para meterte por cualquier sitio. En la carretera sigue siendo divertido, pero en curvas bacheadas puede llegar a moverse un poco. No asusta ni va a hacer cosas raras, pero es corto, ligero y potente. ¿Qué esperabas? Sin embargo, el desarrollo está calculado para aprovechar los 20 CV en aceleración: en ciudad es imbatible. En la carretera anda bien, pero tampoco va mucho más allá de los 120 km/h: no es el 300 más rápido en una autovía, seguro, pero échale curvas por delante y ya veremos.

Lo mejor:

-Motor potente en «cuerpo» de 125

-Equipamiento considerable

– Suspensiones conseguidas

Mejoraría con:

-Diseño del cuadro

-Espacio bajo el asiento

-Cúpula algo corta

Así vemos el Keeway Vieste 300

En carretera: 3

En ciudad: 5

Pasajero: 3

Confort: 4

Equipamiento: 4

Autovía: 3

(Puntuación de 1 a 5)

Yo creo que Keeway ha acertado. No sé si este nuevo segmento tendrá tirón comercial o si habrá mucha gente esperando un scooter así, pero desde luego es diferente y divertido: rápido, ágil, compacto, ligero y muy equipado, y en ciudad, desde luego, tiene pocos rivales con su capacidad. En la carretera es divertido de llevar, con una parte ciclo bien puesta a punto y suficiente motor. En la autovía es capaz de mantener los 120 km/h y de superarlos, si es necesario: no es el 300 más rápido aquí, pero se defiende con dignidad. Un equipamiento casi de lujo, con iluminación LED, llave de proximidad y puños calefactables de serie, es un scooter cómodo, capaz de llevar a alguien invitado sin muchos problemas.

Keeway Vieste 300

Más información del Keeway Vieste 300