Zona de bajas emisiones 2023: estos coches no podrán circular

Eduardo Alonso
Eduardo Alonso
El parque automovilístico español es cada vez mas viejo al mismo tiempo que crecen las restricciones a la circulación de los vehículos mas contaminantes, que en términos generales son los que no tienen etiqueta medioambiental. ¿Cómo está el panorama para 2023?

La Ley de Cambio Climático establece que todos los municipios de más de 50.000 habitantes censados tendrán que disponer de su propia ZBE (zona de bajas emisiones) operativa a todos los efectos antes de que termine 2023. Si resides en Madrid o Barcelona, probablemente estés familiarizado con las ZBE, pero en caso de que no, esto te va a interesar.

La cuestión es que, a día de hoy, en España se verán afectados por esta normativa muchos más municipios de los que creemos, pues en total hay 149 localidades que cuentan con más de 50.000 habitantes. De las 50 capitales de provincia de España, sólo dos se van a librar (Soria y Teruel, que no llegan a esos 50.000 habitantes), mientras que hay un montón de pequeñas localidades que inesperadamente tendrán que diseñar su propia ZBE, como Villarreal (Castellón), Utrera (Sevilla), Torrelavega (Cantabria) o Colmenar Viejo (Madrid), por citar alguna de las 101 ciudades no capitales de provincia que superan los 50.000 habitantes.

Todos esos municipios tendrán que tener operativa una zona de bajas emisiones que a fin de cuentas serán similares a las de Madrid y Barcelona, es decir, restringiendo la circulación y estacionamiento a los vehículos sin etiqueta, y otorgando una serie de permisos u otros en función de las diferentes etiquetas (B, C, Eco y 0).

En la mayoría de los casos, los vehículos con cualquiera de estas cuatro etiquetas podrán acceder a las nuevas ZBE, pero no podrán aparcar los B y C. Aparte, en las zonas de estacionamiento regulado, los vehículos B tendrán una pequeña penalización económica, algo que ya ocurre en muchas ciudades.

restriccioneszbebarcelona

El problema es que, según datos de MSI, casi el 30% de los vehículos que circulan por España no disponen de etiqueta medioambiental. Recordemos que son todos aquellos de gasolina que no cumplan la normativa EURO III, y todos aquellos diésel que no cumplan la EURO IV. En la práctica, y aunque hay excepciones, los vehículos sin etiqueta son los gasolina previos al año 2000 y los diésel anteriores a 2006. En un parque automovilístico que ya ronda los 13 años de media, es sin duda un problema.

A estas alturas conviene discernir entre las ZBE (por ejemplo, en el caso de Madrid, es lo que antes se conocía como Madrid Central) y otras zonas cuya circulación es susceptible de ser regulada, cosa que queda en manos de los ayuntamientos. Volviendo al ejemplo de Madrid, los vehículos sin etiqueta ya no pueden acceder al interior de la M-30, y desde 2023 tampoco podrán circular por ella.

Pero, frente a la equivocada creencia popular, hay excepciones: esto no afecta a los empadronados en Madrid capital, a los destinados al transporte de personas con movilidad reducida, o a los de negocios de la zona. En 2024 esa restricción se extenderá a toda la capital y, en 2025, entonces sí, afectará también a los empadronados.