Las primeras lluvias del otoño ya se dejan notar en gran parte de España. Las hojas, la suciedad y las lluvias convierten el asfalto en un terreno traicionero. Por ello, desde Norauto y Autofácil te recomendamos que antes de salir dediques unos minutos a comprobar lo básico del coche: te puede ahorrar un susto y evitar una maniobra peligrosa en plena tormenta.
1. Neumáticos: prioridad absoluta
El contacto con la carretera lo marcan las ruedas. No bajar de 3 mm de dibujo es lo recomendable para lluvia frecuente; la cifra legal es 1,6 mm, pero en mojado ese límite se queda corto. Si vives en zonas lluviosas, valora montar neumáticos de invierno o “all season”: mejor tracción y menos riesgo de aquaplaning que con unos de verano.
2. Escobillas, frenos y luces
Después del verano, muchas escobillas llegan a octubre en mal estado por el calor y la exposición solar. Si chirrían, dejan zonas sin limpiar o hacen ruido, cámbialas sin dudarlo. Una visibilidad deficiente puede ser tan peligrosa como un fallo de frenos.
Hablando de frenos, no olvides comprobar el estado de las pastillas y discos. Con lluvia, la distancia de frenado aumenta, y un sistema en mal estado puede marcar la diferencia en una frenada de emergencia.
Revisa también todas las luces del vehículo: posición, cruce y niebla. No solo te ayudan a ver, sino a ser visto. En días de lluvia intensa, llevar los faros encendidos aumenta notablemente la visibilidad frente a otros conductores.
Peor no te olvides de comprobar los niveles de líquidos: aceite, refrigerante, líquido de frenos, dirección asistida y limpiaparabrisas. Si alguno está por debajo del mínimo, rellénalo o acude al taller.
3. Evitar el empañamiento
Con el cambio de temperatura y la humedad, los cristales tienden a empañarse con facilidad. Usa el climatizador o el aire acondicionado dirigido hacia el parabrisas para eliminarlos rápidamente. Si tu coche dispone de un sistema de desempañado automático, asegúrate de que funcione correctamente.

4. Limpieza y avisos del cuadro: no los subestimes
Un parabrisas sucio engrasado reduce la visibilidad a la mínima lluvia. Lava los cristales y faros con regularidad.
Revisa que lo necesario este limpio, ya que muchos coches modernos equipan sistemas de ayuda a la conducción (ADAS) que dependen de sensores y cámaras; si algo falla, podrían no activarse en un momento crítico. Para ello estate atento del cuadro de instrumentos por si aparece algún testigo encendido, no lo ignores.
5. Equipo y señalización: pequeños detalles, gran diferencia
Desde enero de 2026 la señal V16 conectada será obligatoria, así que es hora de ir comprándola. Lleva además agua, manta, linterna, un botiquín básico y el móvil cargado: cosas sencillas que ayudan mucho si la tormenta complica la carretera.
No se trata de paranoia: se trata de prudencia. Con unos neumáticos en buen estado, visibilidad limpia y los sistemas del coche revisados, una tormenta es un inconveniente, no una tragedia. Haz estos cinco pasos antes de ponerte en marcha y viaja con más seguridad.
Síguenos en redes sociales
Síguenos en nuestras redes X, Facebook, TikTok e Instagram, o en nuestro canal de YouTube donde te ofrecemos contenidos exclusivos. Y si te apuntas a nuestra Newsletter recibirás las noticias más destacadas del motor.
Recibe nuestras noticias más recientes en tu correo
Te enviamos nuestra Newsletter cada semana con contenido destacado



