A lo mejor no te proporciona la más gratificante sensación del mundo entrar en un concesionario de Mercedes, observar los sugerentes coches que hay expuestos, y pedir presupuesto para una ‘humilde’ furgoneta de pasajeros. Pero el Clase T de Mercedes es el vehículo más sensato que puedes sacar de esa concesión. Literal. No tiene glamour, ni plásticos blanditos, ni piel natural, ni mucha potencia, ni está electrificada, pero te será útil no, lo siguiente.
El Mercedes Clase T que ves aquí no está entre las furgonetas de pasajeros más vendidas. Berlingos, Rifters o Tourneos Connect le ganan de sobra, por ejemplo. La estrella de su frontal hace que barata no sea, y ahí está la razón. Sin embargo, en muchos aspectos es la mejor alternativa del segmento.
Su carrocería mide 4,50 metros de largo y está excelentemente bien aprovechada por dentro. Encontrarás en ella, sobre todo en la vista lateral y trasera, muchas similitudes con la Renault Kangoo, y eso tiene su explicación: ambos modelos fueron desarrollados a través de una colaboración entre ambas empresas.
Mercedes Clase T: Kangoo ‘punto más’
No es una Mercedes con pedigree, sino un modelo basado en la Renault Kangoo. Eso no es malo, apunto, pues la Kangoo es precisamente uno de los mejores modelos de este segmento. Por eso se parecen tanto, aunque la Clase T luce una personalidad propia en su frontal y un salpicadero específico en el que, dentro de que es una furgoneta, se aprecian calidades sensiblemente mejores que en cualquier modelo del segmento.

Hay herencia Renault evidente en algunos botones y mandos, o en los asientos, pero el sistema multimedia es uno de los de Mercedes, uno de los sencillos, eso sí, pero muy intuitivo e incluso veloz en su funcionamiento, con todo muy clarito.
Por cierto, para que ubiques a la Clase T en el caso de que no la conocieras, se trata de la versión refinada, premium o como lo quieras llamar, de la Mercedes Citan, que es la furgoneta más propiamente dicha.
Un ‘clásico’ bajo el capó
Otra evidencia de su naturaleza francesa es el motor 1.5 dCi que descansa bajo su capó y que da vida a las versiones T 160 d y T 180 d, con 95 y 115 CV de potencia respectivamente. También hay un par de versiones de gasolina, T 160 y T 180, con motor 1.3 turbo de 102 ó 131 CV.

Este motor diésel es uno de los más robustos del mercado, de probada fiabilidad a lo largo de su longeva trayectoria. No es refinado en los tiempos que corren y menos en un Mercedes, pero no es eso lo que se le pide a esta clase de vehículo, sino que ande bien y no se rompa.
Sí se le pide, también, que tenga suficiente fuerza, tal y como es al menos en esta versión T 180 d, y que no consuma mucho. Esto último es realista siempre y cuando conduzcas a ritmo tranquilo, puesto que la transmisión manual tiene desarrollos muy cortos, lo que beneficia la aceleración pero penaliza el consumo en carretera porque el motor gira relativamente alto de revoluciones.

En consecuencia, circulando entre 120 y 140 km/h el motor ya va girando entre 2.500 y 3.000 rpm, que es un poco alto para tratarse de un motor diésel. La puedes comprar con cambio automático, eso sí, y en este caso esta parte queda mejor resuelta.
Hay como decíamos una buena aceleración y también buena recuperación de velocidad una vez lanzada incluso sin necesidad, o al menos no imperiosa, de que bajes marchas para que ande más. En uso normal puedes llevarla en unos 6,8 L/100 km, no está mal, aunque deducimos que con el cambio automático opcional, con siete marchas y desarrollos más largos, ese consumo será apreciablemente menor.

Un adiós sin sustituto
Lamentablemente Mercedes tiene planes de que la Clase T vaya saliendo de su portfolio y no va a haber reemplazo. Quizá ha perdido demasiado mercado, aunque es un vehículo que funciona sensacionalmente bien y que resulta muy práctico porque es manejable, muy amplio por dentro, con un maletero de 520 litros (que quizá no se antojan muchos pero están muy bien aprovechados) o con un confort de rodadura e insonorización destacables en comparación con sus principales rivales.

El precio de esta unidad ronda los 35.000 euros, pero puedes contar con una Clase T por una cifra cercana a 30.000 euros si optas por alguna de las motorizaciones más modestas, especialmente si hablamos de la de gasolina. Tenga lo que tenga bajo el capó, la Clase T de Mercedes es una compra nada pasional, pero con la que es difícil equivocarse.
Si tienes necesidades de espacio, ya sea por hijos, animales, aficiones que requieran material voluminoso como ciclismo, surf, pesca… realmente no hay nada mejor en el mercado que un vehículo de este tipo. En parte por la robustez no sólo que transmite, sino que atesora.
Síguenos en redes sociales
Síguenos en nuestras redes X, Facebook, TikTok e Instagram, o en nuestro canal de YouTube donde te ofrecemos contenidos exclusivos. Y si te apuntas a nuestra Newsletter recibirás las noticias más destacadas del motor.
Recibe nuestras noticias más recientes en tu correo
Te enviamos nuestra Newsletter cada semana con contenido destacado



