El cannabis, lo que más tomamos al volante

Drogas en la conducción: aumentan el consumo y los fallecidos

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Drogas en la conducción: aumentan el consumo y los fallecidos
Antonio Corral
Antonio Corral
Las drogas al volante matan más de lo que pensamos. Así lo refleja un estudio de la Fundación Línea Directa que alerta sobre el aumento de fallecimiento por esta causa y el desconocimiento que tenemos de su peligrosidad mientras conducimos.


Tres de cada diez conductores que se somete a un control de drogas en nuestro país da positivo (excluimos el alcohol) y en los últimos años (2012-2015) ha aumentado el número de fallecidos al volante a causa de las drogas un 7 por ciento.
 
Estas son dos de las principales y preocupantes conclusiones de un estudio realizado por la Fundación Línea Directa en el que también se destaca el avance del consumo de drogas frente al descenso de la ingesta de alcohol mientras conducimos.
 
Por tipo de drogas, el cannabis se lleva el primer puesto, seguido de cocaina, éxtasis y anfetaminas. En cuanto al perfil de conductor que toma drogas, se trata de un varón de una edad media de 29 años que conduce un turismo y que consume, principalmente, cannabis y cocaina, pues su tendencia es el policonsumo, y lo suele hacer por la noche.
 
 
Según datos de la Dirección General de Tráfico, el 13,6 por ciento de los conductores fallecidos en siniestros de tráfico tenían en su organismo drogas mientras que el 28,9 por ciento alcohol. Y lo más preocupante, según datos de una encuesta de la DGT, es que 5 millones de españoles confiesan haber conducido tras haber tomado estupefacientes. En cuanto a los peatones, también tienen su parte de responsabilidad. De hecho, el 15,6 por ciento de los peatones fallecidos en accidentes de tráfico habían consumido drogas y el 26,3 alcohol.
 
Para Francisco Valencia, director general de la Fundación, estos datos son «escalofriantes» y demuestran que el consumo al volante es «una asignatura pendiente» en las carreteras españolas y un «problema real y grave» en el país.
 
En esto incide el desconocimiento que existe por parte de la población española sobre la incidencia del consumo de drogas mientras conducimos y sus consecuencias legales. Así, el cannabis se percibe menos peligroso que el alcohol aunque altera la percepción de la realidad y puede provocar que realicemos maniobras temerarias en la conducción. Además, el 75 por ciento de los encuestados desconocen las penas por consumo al volante y más de la mitad piensa que sólo pueden juzgarle si han estado envueltos en un accidente.

El estudio, en vídeo