Hasta la fecha, y si exceptuamos la primera generación, el Renault Mégane siempre ha tenido una versión Renault Sport o RS en su gama. Y siempre han sido unas versiones de claro carácter deportivo, con un comportamiento de referencia entre los compactos deportivos que podemos denominar como GTI… y que hoy están en peligro de extinción.
En Renault, y desde la desaparición del anterior Mégane R.S. (que se despidió de nosotros con la edición especial Ultime), no se ha vuelto a haber del Mégane RS. Sin embargo, en los últimos tiempos han comenzado a surgir muchos rumores que apuntan a que el actual Renault Mégane podría tener una versión R.S. Y sí: también sería completamente eléctrico.
RS… independientemente de Alpine
Es cierto que hace tiempo ya se especulaba con que Renault estudia recuperar la histórica denominación RS para sus deportivos. Esto le permitiría recuperar su hueco después de que Alpine haya acaparado el protagonismo durante los últimos años.
Una de las líneas más firmes sugiere que el Mégane en su versión más deportiva dejaría atrás los motores de combustión tradicionales para adoptar una motorización eléctrica o al menos electrificada, siguiendo la tendencia general de la industria y las exigencias reguladoras. En ese escenario, un hipotético nuevo Mégane RS podría basarse en la plataforma eléctrica que ya sustenta al Mégane E-Tech.

El rendimiento es otro terreno abierto a especulación. Con la versión Ultime, el Mégane se despidió del RS con 300 CV y buen nivel de prestaciones. En el caso de un RS eléctrico, y dado que el Alpine A390 tiene dos versiones con 400 y 469 CV, no sería de extrañar que el Mégane RS superase con creces los 300 CV. Y, también, tendría tracción total.
También habría posibilidad de versiones distintas: algún acabado más extremo tipo “Trophy” con configuración de chasis deportivo, suspensiones reforzadas, puesta a punto específica… en definitiva algo que mantuviera la esencia deportiva que los aficionados reconocen.
A simple vista, un RS de toda la vida
En cuanto al diseño, si se produjera ese regreso, cabría esperar una estética que combine los rasgos deportivos característicos de los RS clásicos (aletas ensanchadas, elementos aerodinámicos prominentes, detalles agresivos en paragolpes, llantas grandes, incorporación de difusores) con un lenguaje más moderno acorde con los vehículos eléctricos: luces LED pronunciadas, superficies limpias, paneles casi continuos, posiblemente menos rejillas tradicionales de refrigeración y una postura al volante algo más baja y deportiva.
En lo relativo al mercado, el nuevo RS eléctrico (o electrificado) probablemente tendría un precio sensiblemente superior al del RS de combustión más asequible, debido al coste de las baterías, tecnologías asociadas y los ajustes de rendimiento. También se esperaría que la producción fuera más limitada, al menos inicialmente, tanto como medida para amortizar la inversión como para mantener cierto halo de exclusividad.
Otro punto clave sería la denominación: aunque RS dejó de utilizarse hace pocos años, hay rumores de que podría revivir bajo ciertas formas. Alternativamente, Renault podría optar por integrar la deportividad dentro de la submarca Alpine, reservando RS como una etiqueta de acabado o de estilo, más que como división independiente.
Síguenos en redes sociales
Síguenos en nuestras redes X, Facebook, TikTok e Instagram, o en nuestro canal de YouTube donde te ofrecemos contenidos exclusivos. Y si te apuntas a nuestra Newsletter recibirás las noticias más destacadas del motor.
Recibe nuestras noticias más recientes en tu correo
Te enviamos nuestra Newsletter cada semana con contenido destacado



