El renting ya no es solo cosa de coches nuevos. Cada vez más operadores ofrecen renting de vehículos de ocasión como fórmula para acceder a un coche con todos los servicios incluidos, pero a un precio mucho más competitivo.
Ofrecen una alternativa más económica sin perder las ventajas clave de esta fórmula: una cuota mensual fija, sin sorpresas, que incluye mantenimiento, seguro, impuestos y asistencia. Frente a la incertidumbre económica, la subida del precio de los coches nuevos y las dudas sobre qué tipo de motorización elegir, cada vez más conductores optan por el renting de ocasión como una solución práctica, rápida y asequible. Ideal para quienes necesitan un coche ya y no quieren hacer un gran desembolso inicial, pero también para autónomos y empresas que buscan flexibilidad y control de costes.
Si te estás planteando esta opción, aquí van cinco ventajas que debes tener en cuenta antes de decidirte.
1. Mismo formato, menor precio
El renting de usados funciona igual que el de coches nuevos: pagas una cuota mensual fija que incluye seguro, mantenimiento, impuestos y otros servicios. La diferencia es que el coche ya ha tenido un uso previo, lo que reduce notablemente el coste mensual.
Ventaja: puedes acceder a coches de gamas superiores por el mismo precio que pagarías por uno nuevo más modesto.
Ideal para: particulares o autónomos que quieren un coche con garantías sin comprometer tanto presupuesto.
2. Vehículos revisados y con garantía
Aunque son coches usados, los vehículos que se destinan a renting pasan una revisión completa y una puesta a punto antes de entregarse al cliente. En muchos casos proceden de flotas anteriores, renting devueltos o coches de gerencia.
Importante: asegúrate de que el proveedor ofrece garantía mecánica completa y que puedes consultar el historial del vehículo.
Consejo: elige operadores serios que trabajen con estándares similares a los del renting nuevo.
3. Contratos más flexibles y plazos más cortos
El renting de usados suele ofrecer contratos de menor duración (12 a 36 meses) y condiciones más flexibles. Esto lo convierte en una gran opción para quienes:
- No quieren comprometerse a largo plazo.
- Buscan probar el renting antes de contratarlo con un coche nuevo.
- Tienen una necesidad temporal de movilidad.
Ojo: algunos contratos no permiten ampliar el kilometraje o modificar condiciones. Léelo bien antes de firmar.
4. La oferta es más limitada (pero crece rápido)
A diferencia del renting nuevo, donde puedes elegir modelo, color y extras, en el renting de usados eliges entre vehículos ya matriculados y configurados. La oferta es más limitada, pero la rotación es alta, y muchos operadores renuevan constantemente su catálogo online.
Consejo: si ves un modelo que encaja contigo, no tardes demasiado en decidirte. Y asegúrate de que el estado del vehículo queda bien documentado por escrito (fotos, ficha técnica, kilometraje exacto…).
5. Una alternativa muy interesante en tiempos de inflación
Con los precios de los coches nuevos en alza, el renting de usados se ha convertido en una solución muy atractiva para controlar el gasto sin renunciar a un vehículo fiable, mantenido y con todos los servicios incluidos.
Conclusión: si priorizas el ahorro, no necesitas un coche “a estrenar” y valoras la tranquilidad del todo incluido, el renting de ocasión puede ser justo lo que estás buscando.
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