liquidos

Cómo revisar el aceite y otros líquidos del coche en verano

Realizar revisiones periódicas de los líquidos de tu coche es una forma eficaz de prevenir averías y alargar la vida útil del motor.

Aunque muchas personas prefieren acudir directamente al taller para revisar su coche, hay algunas comprobaciones básicas de mantenimiento que tú mismo puedes hacer con total seguridad. Revisar el nivel de aceite, el líquido refrigerante y el del limpiaparabrisas son algunas de ellas. En este artículo te explicamos cómo hacer cada una.

Aceite, elemento vital del motor

Para comprobar el nivel de aceite del motor, lo primero que tienes que hacer es asegurarte de que el coche esté completamente apagado. Este debe estar en una superficie plana y con el motor frío o en reposo durante, al menos, diez minutos  Una vez abierto el capó, localiza la varilla de medición, que suele tener un mango de color amarillo o naranja. Extráela, límpiala con un paño limpio y vuelve a introducirla completamente. Al sacarla de nuevo, podrás ver si el aceite se encuentra entre las marcas de “mín” y “máx”. Si está por debajo del mínimo, deberás añadir aceite del tipo especificado por el fabricante del vehículo. Hazlo con cuidado y poco a poco para así no pasarte del nivel recomendado.

Aceite del motor

El refrigerante y el limpiaparabrisas, líquidos clave

El líquido refrigerante se encarga de mantener estable la temperatura del motor, consiguiendo que se evite el sobrecalentamiento. Para revisarlo correctamente, debes asegurarte, en primer lugar, que el motor esté completamente frío. Tras ello, busca el depósito translúcido que suele tener marcas de nivel grabadas en el plástico. Si el nivel está por debajo del mínimo, rellena con refrigerante del tipo adecuado, siempre con el motor apagado, evitando así  quemaduras por la presión acumulada.

En cuanto al líquido del limpiaparabrisas, la revisión es aún más sencilla. Cuando localices el depósito con el símbolo de un parabrisas con gotas, verás si el nivel está bajo o incluso tiene el depósito vacío. Añade entonces líquido limpiaparabrisas específico, que podrás encontrar en cualquier estación de servicio o la tienda de repuestos más cercana. Sin duda, no uses solo agua, ya que los productos que se comercializan llevan más agentes que ayudan a eliminar la grasa y los insectos que se quedan en el parabrisas.

Prestar atención a estos pequeños detalles antes de ir de vacaciones no solo te dará tranquilidad al conducir, sino que también evitará otras averías a largo plazo. En apenas diez minutos y sin necesidad de herramientas especiales puedes mantener estos líquidos bajo control y contribuir al buen estado general del coche.

Síguenos en redes sociales

Síguenos en nuestras redes X, Facebook, TikTok e Instagram, o en nuestro canal de YouTube donde te ofrecemos contenidos exclusivos. Y si te apuntas a nuestra Newsletter recibirás las noticias más destacadas del motor.

Recibe nuestras noticias más recientes en tu correo

Te enviamos nuestra Newsletter cada semana con contenido destacado

Scroll al inicio