El aumento de la competencia de los coches chinos en el mercado global ha generado una respuesta contundente en Estados Unidos. Con medidas proteccionistas similares a las de Donald Trump, Joe Biden ha decidido prohibir la entrada de vehículos y tecnologías procedentes de China. ¿Qué consecuencias traerán?
La administración Biden dejará, a partir del próximo 1 de enero de 2024, de bonificar con 7.500 dólares de descuento a los coches eléctricos que incorporen, en su batería “más de una pequeña cantidad de materiales críticos” de China, pero también de Rusia, Corea del Norte e Irán.