BMW, Toyota, Bosch y Repsol impulsan un proyecto piloto de seis meses que analizará si los combustibles renovables pueden reducir las emisiones del parque automovilístico sin modificar los vehículos ni la red de repostaje existente.
La firma alemana está desarrollando en Nuevo México (Estados Unidos), unos combustibles sintéticos producidos por microorganismos. Ésta es la última propuesta de Audi en materia de energías alternativas.