Aunque las ventas de eléctricos crecen, la realidad es que 1 de cada 4 coches en España todavía no tiene etiqueta medioambiental, mientras que los etiqueta CERO representan el 2,6% de los turismos.
La electrificación no es solo un desafío técnico, sino un imperativo comercial para que las marcas no tengan que pagar multas en 2025 por superar de media los 93,6 g/km CO2.