Los radares móviles que más multan en España
Los radares y, sobre todo los radares móviles, se han convertido en el principal enemigo de los conductores pero, ¿dónde están los radares móviles que más multan de España?
Los radares y, sobre todo los radares móviles, se han convertido en el principal enemigo de los conductores pero, ¿dónde están los radares móviles que más multan de España?
Las multas por exceso de velocidad son las más frecuentes en las carreteras españolas, pero no todas las infracciones tienen el mismo coste para nuestro bolsillo y para los puntos de nuestro carnet. Todo depende.
El nuevo método de engaño a los radares son las denominadas como pegatinas ‘invisibles’, capaces de borrar los dígitos de la matrícula del vehículo cuando es fotografiada por una cámara como la de los radares de tráfico.
La cada vez mayor presencia de radares de control de velocidad en las carreteras ha provocado que hasta las propias marcas de automóviles, como Ford, creen dispositivos para proteger a sus conductores.
La DGT sigue aumentando el control de las infracciones de tráfico con nuevos radares de última generación capaces de detectar todo tipo de infracciones y no solo el exceso de velocidad.
La polémica sobre la aplicación del margen de error de los radares de tráfico vuelve a estar a la orden del día tras varias multas anuladas a conductores por exceso de velocidad.
La DGT, en coherencia con la iniciativa ‘Speed Marathon’, promovida por la red europea de policías de tráfico, ha intensificado los controles de velocidad estos días.
La organización de defensa de los conductores Automovilistas Europeos Asociados (AEA) ha revelado en un informe sobre las multas por exceso de velocidad, cuáles son los radares que más multan en España.
El pasado año los radares de la DGT formularon 3.286.799 denuncias por sobrepasar los límites de velocidad establecidos en las carreteras españolas, según revela un estudio realizado por AEA.
El Juzgado de Gijón ha anulado una multa de 300 euros a un conductor que circulaba a 151 Km/h por una autovía al no acreditarse «el certificado de verificación de la cabina» donde se hallaba instalado el radar.