Tras la resolución del acuerdo entre las autoridades de Estados Unidos y Volkswagen para el pago de 15.000 millones de dólares por el escándalo de las emisiones, es la Unión Europea quien pide una compensación similar.
Aunque hace meses que Volkswagen anunció el comienzo de las reparaciones de los motores diésel afectados por el escándalo de las emisiones, lo cierto es que el proceso está siendo muy lento y sólo 50.000 vehículos han sido reparados en Europa.
El escándalo de las emisiones de Volkswagen sigue dando de sí. Ahora, la OCU afirma que la reparación de los vehículos afectados provocará un aumento en el consumo de combustible.
El Gobierno ha solicitado a la Comisión Europea piden que se permita a los diésel un umbral de emisiones de dióxido de nitrógeno (NO2) que supera en un 43% lo que plantea Europa, según eldiario.es.
Varios empleados de la empresa automotriz alemana Volkswagen han admitido haber instalado en los motores diésel programas para engañar a los controles de emisiones de gases contaminantes en 2008.
El ministro Soria, que el pasado 29 de septiembre indicó que el Gobierno reclamaría a VW las ayudas del PIVE, se desdijo el pasado jueves y reconoció que VW le ha garantizado que el escándalo de las emisiones no tiene nada que ver con el CO2, la medición de todos los vehículos que se tiene en cuenta para acogerse al plan PIVE.