Quédate con este denominación, un tanto tenebrosa: fábrica oscura. Antes de que acabe la década, una marca china o estadounidense inaugurará la primera “fábrica oscura”, capaz de producir coches sin intervención humana directa. La promesa es eficiencia total; la amenaza, un terremoto laboral sin precedentes.
En Japón han desarrollado un robot humanoide que ha aprendido a conducir por sí mismo un coche. ¿Su objetivo? Que, próximamente, decenas de ellos conduzcan coches en las calles de Tokio.
Hyundai ha publicado fotos de un exoesqueleto «robot portátil» que ha desarrollado y que pretende comercializar. Una invención de la marca, comparable al traje de Iron Man.
Ruth es el último invento de Ford. Se trata de una Unidad Robotizada para el Tacto y la Apariencia capaz de capaz de grabar, tocar, medir y analizar desde los ruidos de las puertas al cerrarse hasta la presión de la tapicería. A través de esto, Ruth puede controlar la calidad del coche sobre el que ejerce sus funciones.