Muchos fabricantes han desarrollado sistemas destinados a evitar colisiones en los vehículos, mediante dispositivos de radar que detectan un posible riesgo de impacto, combinados con otros que se encargan de frenar el vehíulo. Veamos cómo funcionan tres de estos sistemas.
A partir del próximo día 1 de noviembre, todos los modelos nuevos que se comercialicen en cualquier estado miembro de la Unión Europea (UE) deberán incluir de fábrica el control de estabilidad ESP, sin excepciones.
En el C4 Picasso, el cinturón del conductor ha dejado de servir para actuar solamente en caso de accidente, y se ha convertido en un elemento de seguridad activa. Forma parte de las alertas de precolisión y de cambio involuntario de carril.
Cada vez que un fabricante pone a la venta un nuevo modelo, la mejora en materia de seguridad frente a su antecesor es notable. Pero ¿en qué consiste cada uno de los elementos que incorporan? ¿Cuáles son los imprescindibles? ¿Cómo han conseguido las marcas que los coches sean tan seguros hoy en día?