Cuáles son los peligros en cada lugar

Qué revisar en tu coche… según tu destino

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Antes de salir hacia la playa, hay que poner a punto determinados elementos
Autofacil
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¿Este verano te vas de vacaciones a la playa? Entonces tendrás que proteger tu coche de la arena, la humedad... ¿Prefieres la montaña? Puede que metas tu vehículo por los sitios que nunca habrías pensado. Cualquier imprevisto te puede arruinar el viaje... descubre qué elementos tienes que tener a punto antes de partir.


Si vas a la playa…

– Lava el coche con frecuencia: En la playa, la acción de la arena es un riesgo para el buen estado de la pintura, la tapicería y los plásticos del vehículo. Durante tu estancia en la costa, lo mejor es que lo laves cada semana. Por ello, equípate con parasoles de calidad, intenta aparcar a la sombra y lava el coche con frecuencia. Pero cuidado con los productos que uses para limpiarlo: Hay ceras para limpiar el salpicadero que provocan un ´efecto lupa´: Cuando les da el sol, causan un desgaste más rápido de los plásticos. ¡Ojo! En las zonas de playa el coche se ensucia con facilidad porque el aire tiene más polvo. Dado que los túneles de lavado pueden quitar brillo a la pintura original del coche, al final lo mejor es lavarlo a presión a mano. Usar la manguera de una gasolinera cuesta unos 0,50 €/min.

– Revisa los cinco neumáticos: En muchos de los caminos próximos a las playas es fácil sufrir un pinchazo, debido a la presencia de piedras, arbustos… Dado que algunas aseguradoras no ofrecen asistencia fuera de la carretera, infórmate de las condiciones de tu póliza y ten una rueda de repuesto preparada por si pinchas en un terreno de este tipo. Si te quedas clavado en una zona arenosa, sal de allí desinflando las ruedas. Eso aumentará el agarre del vehículo, mientras que si te pones a pisar el embrague sobre esa superficie, podrías dañarlo.

– Vigila el lubricante: En la playa, el motor va a ser sometido a temperaturas más altas y a un aire con menos proporción de oxígeno. No salgas a tu destino sin haber comprobado el nivel del aceite con la varilla -con el motor en frío y en una zona llana, para lograr la máxima precisión en la medición-. El líquido deberá estar entre los niveles mínimo y máximo de la varilla –y, si está más cerca del máximo, mejor-. Tampoco te olvides de comprobar que dispones de suficiente líquido refrigerante.

– Usa el climatizador con sensatez: Antes de salir, comprueba que sale aire frío con un termómetro sobre la toma de aire. Si hay que recargar el gas o si tiene fugas, se trata de una operación compleja para la que tendrás que llevarlo a un taller. La forma de evitar problemas con el aire acondionado o el climatizador es encenderlo de vez en cuando a lo largo del año para que no se produzcan obstrucciones en los conductos y, en el caso del climatizador, llevarlo a la temperatura `Auto´ de 21 o 22 ºC para no forzarlo. Tampoco arranques o apagues el motor con estos dispositivos encendidos.Si vas a la montaña…

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– Pastillas y discos de freno: Bajar y subir continuamente por grandes pendientes somete a un gran estrés a estos elementos. Por eso, antes de partir hacia la montaña, conviene que revises los frenos y los amortiguadores en el taller. Para que el coche tenga máxima adherencia también debes revisar los amortiguadores.

– Atento a la visibilidad: Aunque sea verano, en zonas montañosas llueve con frecuencia. No te olvides de comprobar el depósito está lleno de líquido limpiaparabrisas. Además, la lluvia no es el único obstáculo para la visibilidad al circular por montaña€ los insectos se pegarán al parabrisas. Para que no te pase, elige un lavaparabrisas repele-insectos; en tiendas especializadas como Norauto ó Feu Vert, las garrafas de cinco litros de estos productos se venden por precios a partir de 3,95 €. Las escobillas son otro elemento delicado: Con el calor, la goma se acartona y limpia peor. Pruébalas antes de salir para asegurarte de que no dejan marcas. En cuanto al alumbrado, asegúrate de que todas las luces funcionan correctamente –incluidos los antiniebla-, ya que debido a la lluvia y las tormentas, en la montaña puedes necesitarlas en cualquier momento del día. Y… no te olvides de los antiniebla. No olvides limpiar los faros, ya que sucios alumbran un 20 % menos.

– Neumáticos: Tener los neumáticos con el dibujo en buen estado y con la presión correcta -Consulta en el manual de mantenimiento de tu coche cuál es la presión correcta de tus ruedas. Una presión adecuada y un dibujo en buen estado son vitales para evitar pinchazos o, si la presión es demasiado alta, reventones. La ley exige que el dibujo del neumático tenga una profundidad mínima de 1,6 mm -en caso contrario, pueden multarte con 150 € por cada neumático desgastado… es decir, 600 € si llevas los cuatro con una profundidad insuficiente-. Para comprobarlo, busca el surco más desgastado del neumático e introduce una moneda de 1 €; si la circunferencia exterior de la moneda queda cubierta, significa que tiene suficiente dibujo.

– Pintura: Al circular entre rocas y arbustos, es fácil que tu coche se lleve algún arañazo€ Aplica una capa de cera a la carrocería antes de salir para protegerla€ eso sí, completar esta operación te puede llevar una media hora. Por si sufres un arañazo durante el viaje, las tiendas especializadas venden soluciones repara arañazos. Los botes de 150 gramos cuestan a partir de 6 euros.

Si vas al campo…

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– Revisa el filtro de aire: En el campo se ensucia con mucha facilidad. Cuando esto sucede, se tapona la entrada de aire al motor y provoca que éste consuma hasta un 10% más de carburante, además de perder potencia. Recuerda también sustituir el filtro antipolen una vez al año. Aprovecha para hacerlo si te vas de vacaciones al campo –la operación cuesta unos 80 € aproximadamente-, ya que la tos y los estornudos pueden distraerte de la carretera. Preocúpate del filtro antipolen aunque no seas alérgico, ya que también retiene el polvo y las bacterias y, si no lo revisas, se acumulará suciedad en sus conductos.

– Si llevas un remolque…: El motor se verá sometido a más esfuerzo por el peso extra con el que tiene que cargar, de modo que hay más riesgo de sufrir averías. Por eso, si vas a circular con remolque, es especialmente importante que compruebes todos los niveles de líquidos del coche -aceite, líquido refrigerante…-. La carga transportada determinará hacia dónde debes orientar las luces: Cuanto más peso lleves, más hacia abajo deberán apuntar, para no deslumbrar a los conductores que se aproximen de frente.

– Ojo con los caminos: Si tu coche no tiene cubrecárter, el motor está expuesto a que cualquier piedra impacte contra los bajos, pudiendo provocar una avería. Asegúrate de que los caminos por donde circules estén abiertos al tráfico. De lo contrario, te puede caer una multa de hasta 3.000 euros… Tampoco bajes la guardia con los roedores. En el campo, no dejes tu coche aparcado durante varios días en el mismo sitio: Los roedores pueden mordisquear algunos cables del motor y provocar un cortocircuito.