La Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (GANVAM), que representa a 4.600 concesionarios y servicios oficiales y 3.000 compraventas, ha solicitado a las comunidades autónomas que rebajen los tipos del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) o, en su defecto, dilaten el periodo de exención de su pago de uno a dos años, ya que la crisis impide vender los vehículos sujetos a este impuesto antes de que se cumpla el plazo estipulado de un año. En la actualidad, los profesionales deben hacer frente a un pago fiscal superior a los 70 millones anuales por el aumento de los tiempos de stock.

Ganvam pide a las CC.AA. que sigan el ejemplo de Madrid y rebajen el Impuesto de Transmisiones en la venta de usados

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La patronal de vendedores explica que los concesionarios o compraventas que recogen el vehículo usado de un particular para su reventa tienen la obligación de pagar un tipo del 4% por el ITP, aunque están exentos de liquidar este tributo si revenden el vehículo dentro del año siguiente a la fecha de su adquisición.

No obstante, la crisis económica, las restricciones al crédito y el empobrecimiento de las economías domésticas están provocando una apreciable dilación de los plazos de venta de vehículos usados -mayor conforme aumenta la antigüedad del vehículo- que impide, en numerosas ocasiones, acogerse a la exención en el ITP.

Según datos de Ganvam, el promedio de permanencia en stock de los automóviles de más de dos años de antigüedad se sitúa actualmente en torno a los 150 días, una media que frecuentemente engloba ventas con demoras superiores a un año, lo que deriva en pagos a las Haciendas regionales por valor de hasta 70 millones de euros.

Ante esta situación, la patronal insiste en la necesidad de dilatar de manera temporal la exención en el pago del ITP hasta los dos años de plazo, al menos mientras la crisis del sector de automoción continúe. Asimismo, propone como posible vía para aliviar esta carga adicional para las ya de por sí maltrechas economías de las empresas del sector, reducir la cuantía del impuesto, puesto que las comunidades autónomas tienen la potestad de modificar el tipo impositivo aplicable, establecido por la normativa estatal en el 4%.

Madrid inicia el camino
En esta dirección se ha movido ya la Comunidad de Madrid, donde desde el 1 de enero de 2010 se aplica a los concesionarios y compraventas un tipo del 0,5% cuando no consiguen revender el vehículo en el plazo de un año y se ven obligados a liquidar el impuesto. Hay que tener en cuenta que, en todo caso, cuando se vendan estos vehículos, se facturarán con el correspondiente IVA de la operación.

Esta posición choca con la mantenida por las comunidades de Asturias y Cantabria, cuyo -afán recaudatorio- se ha traducido en el incremento del tipo impositivo del 4% al 8% para todos aquellos turismos o todoterrenos de más de 15 caballos de potencia fiscal. Asimismo, en Cataluña se exige desde el pasado mes de junio una carga fiscal del 5% para todos los medios de transporte en general.

La patronal subraya la importancia que tendría para el sector la dilación del ITP, dado que actualmente el 42% de las ventas de usados corresponden a ventas de profesional a particular, lo que supuso un volumen de 660.000 unidades en el año 2010. De ellas, alrededor de un 20% supera el año de stock y, por tanto, son susceptibles de pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales si sobrepasan el año desde su adquisición hasta su venta.