Las llamadas a revisión vuelven a estar en el centro de la actualidad del motor. Motores, airbags, cajas de cambio o incluso cinturones de seguridad han protagonizado titulares en los últimos meses, generando dudas entre muchos conductores. Sin embargo, conviene separar el ruido mediático de la realidad técnica.
Según un informe elaborado por L’argus y publicado por un medio francés, las campañas de retirada no solo no son algo excepcional, sino que forman parte del funcionamiento normal de la industria del automóvil moderna. Y eso es algo que también afecta de lleno al mercado español.
Qué es (y qué no es) una llamada a revisión
Una campaña de llamada a revisión sirve para corregir un defecto detectado tras la comercialización del vehículo, ya sea por motivos de seguridad, fiabilidad o cumplimiento normativo. En la mayoría de los casos, el problema se detecta antes de que provoque incidentes reales.
Cuando un coche está afectado, el propietario recibe una notificación oficial y la marca asume todos los costes de la intervención, algo que también ocurre en España. Además, no siempre implica un riesgo inmediato: muchas revisiones son preventivas o buscan reforzar componentes que no alcanzan el nivel exigido por la normativa.

Un fenómeno que afecta a casi todos los fabricantes
Aunque Stellantis concentra un volumen significativo de campañas en gran medida por la cantidad de marcas que agrupa, la realidad es que en 2025 prácticamente ningún gran fabricante ha quedado al margen.
Grupos como Volkswagen y Audi han tenido que intervenir en algunos de sus híbridos enchufables tras detectar posibles incidencias en los sistemas de batería, mientras que BMW se ha visto obligada a revisar determinadas unidades tanto por componentes mecánicos como por la persistencia del problema de los airbags Takata.
En el caso de Toyota y Lexus, las campañas han estado más relacionadas con fallos electrónicos que podían afectar al correcto funcionamiento de los sistemas de asistencia y seguridad.
Renault, por su parte, ha llevado a cabo varias acciones preventivas vinculadas a transmisiones y elementos estructurales en modelos recientes, al tiempo que marcas como Ford o Kia también han tenido que llamar a taller a algunos de sus vehículos por incidencias localizadas en sistemas de combustible, frenos o embrague.
El caso Takata, un problema transversal

Si hay un asunto que sigue afectando a múltiples marcas, ese es el de los airbags Takata. En 2025, fabricantes tan diversos como Citroën, Opel, DS, Volkswagen, BMW, Toyota o Mercedes han tenido que inmovilizar vehículos por este motivo.
Este tipo de campañas no entienden de segmentos ni de posicionamiento: afectan tanto a utilitarios como a SUV o berlinas premium. Además, en países como Francia y previsiblemente en España, un vehículo con una orden de inmovilización activa no puede superar la ITV.
¿Debe preocuparse el conductor español?
Más que preocuparse, lo recomendable es estar informado. Las campañas de revisión son una muestra de que los sistemas de control funcionan y de que los fabricantes actúan cuando detectan un problema, incluso aunque afecte a su imagen.
Consultar si un coche tiene alguna llamada pendiente es sencillo y gratuito, y puede evitar problemas mayores en el futuro. En un parque automovilístico cada vez más complejo, con más electrónica y sistemas de asistencia, las revisiones forman parte de la normalidad.
Síguenos en redes sociales
Síguenos en nuestras redes X, Facebook, TikTok e Instagram, o en nuestro canal de YouTube donde te ofrecemos contenidos exclusivos. Y si te apuntas a nuestra Newsletter recibirás las noticias más destacadas del motor.
Recibe nuestras noticias más recientes en tu correo
Te enviamos nuestra Newsletter cada semana con contenido destacado



