Cómo restaurar la moto de tu abuelo

Daniel Navarro
Daniel Navarro
Las motos clásicas están de moda: en general, todo lo ‘vintage’. Y aún quedan en los garajes y pueblos muchas de esas motos "del abuelo", que se quedaron paradas hace décadas y ahora pueden volver a la vida.

En los últimos años, la afición a las motos clásicas ha ido creciendo. En España ha habido infinidad de marcas y las condiciones económicas de nuestro país provocaron que durante los años 50 proliferase la moto como medio de transporte popular. La llegada de los coches en la década de los 60, los años de «el milagro español», hizo que aquellas motos se depreciaran rápido y se quedasen sin vender y arrumbadas, en muchos casos, en las cocheras del pueblo, porque no merecía la pena venderla.

Ahora, sin embargo, se han puesto de moda. Y seguro que a muchos os sorprendería saber la cantidad de gente que se acerca a los eventos de motos clásicas o a los clubs preguntando si sería posible recuperar, restaurar y volver a poner en marcha aquella «moto del abuelo». Y sí, por supuesto que es posible y menos difícil de lo que te crees. Requerirá dinero, paciencia e información, pero merece la pena.

Hablamos generalmente de motos españolas de los años 50 y 60. Son monocilíndricas ligeras, dos tiempos, bastante sencillas mecánicamente. Son comunes Vespa o Lambretta aunque también en aquellos hubo otros scooters como el Isoscooter. En motos es fácil encontrar las famosas Montesa Brío o Impala, Bultaco Mercurio y similares; o las OSSA, desde las 125 hasta las 250 de los 70, pasando por las 160 y 175, entre otras muchas.

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También te puedes encontrar otras marcas, por aquel entonces tan grandes o más que las famosas: Roa, Cofersa, Lube, Rondine, Guzzi Hispania, Sanglas… Además de las casi eternas Rieju, Puch, Derbi y otras muchas. Por supuesto en algún caso aparecerá alguna moto extranjera, más cara en la época y seguramente de mayor valor actual, pero también más compleja de recuperar para su uso normal. Pero nosotros nos vamos a centrar en esas más comunes motos nacionales.

Restaurar una moto antigua: primeros pasos

Para empezar, seamos conscientes de lo que vamos a emprender. Restaurar una moto antigua requerirá conocimientos mecánicos y otros trabajos manuales, y será difícil que puedas hacerlo todo por tu cuenta. Necesitarás piezas de recambio, lo cual hoy en día, salvo en casos muy concretos de algunas difíciles, no suele ser un problema: internet es el camino rápido y sencillo para conseguirlo. Por último, necesitarás saber hacer las gestiones para recuperar la documentación y la posibilidad de circular con la moto.

Hay varios caminos y tendrás que ver cuál te interesa. Tienes que saber que todo esto no es barato (tampoco es un disparate de caro) pero las motos antiguas tampoco son las joyas de la corona británica: uno ve anuncios en los que, por el simple hecho de tener muchos años, les han puesto un precio como si acabase de salir de la tumba de Tutankamón. Las motos clásicas tienen un valor de mercado, como casi todo.

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En un mercado bastante dinámico, hoy día suele ser difícil tanto encontrar chollos para pegar un ‘pelotazo’. Todos los que estamos en esto sabemos lo que vale una moto por su modelo; hay un valor casi fijo para cada una y un aficionado con conocimiento pagará ese precio menos el valor de recuperación de la moto. Rara vez se paga más. De modo que, si vas a empezar a restaurar una moto, ten claro ese valor de tu moto y cuánto te cuesta una restauración.

Por dar valores de referencia, rara vez te gastarás menos de 1.500 € si tienes que pintar parte de la carrocería y hacer el motor (retenes, rodamientos, juntas y poco más), ni tampoco pasarás de los 3.000 €. Claro que esto también depende de qué parte hagas tú y qué parte encargues a terceros.

Esta última parte es de vital importancia a la hora de ahorrar diseño. He conocido gente que hasta se ha buscado la manera de hacer cromados en casa, a lo que le gusta hacerlo absolutamente todo por sí mismos; y también el caso contrario, personas que únicamente quieren ver la moto terminada y andando sin involucrarse en el proceso. Entre ambos casos, hay de todo.

Particularmente, creo que he probado a hacer casi todo. En las últimas motos que he hecho, tengo claro que me gusta el proceso de desmontar, limpiar, recuperar lo que puedo y montar, haciendo yo motores y mecánica. Y odio pulir, pintar, lijar (o chorrear) y similares.

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Por ello, ahora hago esa parte que me gusta y mando a pintar (o acabar superficies, si prefieres) a profesionales. Mi consejo es que intentes la parte que te apetezca y que tengas algunos conocimientos: aprenderás cosas, es entretenido y el resultado, cuando has terminado, es el de haber contribuido a que tu moto vuelva a la vida. Es una gran afición, que engancha y que con cada proyecto te atrapa más. Porque no harás una solo, ya te lo advierto. Pero vamos; que tienes talleres especializados que te harán la moto completa si no quieres mancharte las manos.

Restaurar una moto antigua: lo peor, el tema burocrático

Recuperar la documentación de la moto es otro mundo aparte. Hay muchas situaciones de las que partir: desde nada de documentación, sin saber a quién pertenecía; motos que eran de la familia pero el titular ya ha fallecido; otras con todos los papeles en regla; e incluso algunas que no se llegaron ni a matricular. En cada caso hay que actuar de una forma u otra, pero básicamente hay dos sistemas: rehabilitación o matriculación histórica.

La primera es más barata: tendrás que demostrar que la moto es tuya, presentando un contrato de compraventa o factura, y si la has heredado, la declaración de ese hecho o hasta un acta de manifestaciones del notario, que atestigüe que la moto es tuya. Con esa propiedad demostrada podrás solicitar el alta del vehículo y la transferencia, pasar ITV y ya la tienes.

La matriculación histórica es más cara y sólo merece la pena en motos de cierto valor: se habla de una nueva ley que entraría en vigor en este año que cambiaría esto, pero ahora mismo calcula que todo el proceso de matriculación histórica se acerca a los 1.000 €.

Por cierto, mucho ojo con los anuncios engañosos en este asunto. Hay muchos, quiero pensar que por desconocimiento: un ciclomotor con la placa del ayuntamiento, con la documentación antigua o incluso una de esas motos de campo con la documentación original que te daban al comprarla, pero sin matricular.

Todas esas motos, legalmente, no están matriculadas ni se pueden matricular de forma normal, ya que no cumplen la normativa de homologación actual (ahora, Euro 5) y esa documentación de la época sólo vale para hacerte un bonito cuadro de recuerdo. Si quieres usarla, no te quedará más remedio que matricularas como históricas.