Es la tercera limusina presidencia con este apodo. ¿La primera? La de George W. Bush, de 2001

Así es ‘La bestia’, la limusina presidencial de EE.UU., que ya circula por Madrid

Bestia limusina EE.UU.
Así es ‘La bestia’, la limusina presidencial de EE.UU., que ya circula por Madrid
Enrique Espinós
Enrique Espinós
Seguro que has escuchado hablar de 'La bestia', el apodo de las últimos vehículos presidenciales estadounidenses. Pues bien, Joe Biden viaja en la última versión de este limusina que, si tienes suerte, podrás ver in situ en Madrid; ya que se la ha traído consigo a la reunión de la OTAN. ¿Quieres saber sus secretos?

La limusina presidencial de EE.UU. no es un vehículo normal… ni del que tampoco existan demasiados datos: cosas del Servicio Secreto de EE.UU. Pero estos días son una oportunidad para, si tienes suerte y circulas por Madrid (ojo, ten presentes las restricciones de tráfico por la cumbre de la OTAN, puedas ver en directo uno de los coches más impresionantes y tecnológicos del mundo.

Ante todo, situémonos. ‘La bestia’ es el sobrenombre con el que, en primer lugar, se conoció a la limusina presidencial Cadillac que, en 2001, estrenó George W. Bush y que siguió utilizando hasta 2009. Este apodo se siguió utilizando (y se hizo enormemente popular) para designar a su sucesor, de nuevo una limusina Cadillac que estrenó, en 2009, Barack Obama y que también llegó a utilizar Donald Trump como presidente de los EE.UU.

Pero, como cualquier vehículo oficial, esta limusina dejó paso a su sucesor en septiembre de 2018, aún durante la administración Trump. Esta tercera ‘bestia’ es la que, desde hoy y hasta el próximo jueves, estará rodando por Madrid. ‘La bestia’ no es un coche cualquiera. De entrada, y aunque toma un frontal similar al de la berlina de lujo Cadillac CT6 (a la venta sólo en EE.UU. desde 2015 a ), en realidad, medios estadounidenses estiman que está construido sobre la base del ¡camión! Chevrolet Kodiac/GMC Topkick, al igual que ya lo hiciera la limusina de 2009. No es para menos ya que, desde EE.UU. se especula con que el peso total de estos vehículos, de los cuales se creen que existen entre 8 y 12 unidades, alcanza ¡entre 7,5 y las 9 toneladas!

Y, si repasamos sus especificaciones, ese peso es hasta… normal. De entrada, los medios estadounidenses creen que esta limusina cuya creación fue encargada en 2014 y cuyo costo total alcanzó los 15,8 millones de dólares (14,9 millones de euros); es una actualización de su antecesor. Y eso supone que, entre otros muchos elementos de protección, esta ‘bestia’ cuenta con un blindaje de 200 mm de espesor (de ‘sólo’ 130 mm de ancho en las ventanas), protección antibombas en los bajos del vehículo, depósito de combustible antisellante para evitar explosiones.

Bestia limusina EE.UU.

Pero, como cualquier vehículo oficial, esta limusina dejó paso a su sucesor en septiembre de 2018, aún durante la administración Trump. Esta tercera ‘bestia’ es la que, desde hoy y hasta el próximo jueves, estará rodando por Madrid. ‘La bestia’, o el ‘primer coche’ como también se le conoce, no es un coche cualquiera.

De entrada, y aunque toma un frontal similar al de la berlina de lujo Cadillac CT6 (a la venta sólo en EE.UU. desde 2015 a ), en realidad, medios estadounidenses estiman que está construido sobre la base del ¡camión! Chevrolet Kodiac/GMC Topkick, al igual que ya lo hiciera la limusina de 2009 de Barack Obama. No es para menos ya que, desde EE.UU. se especula con que el peso total de estos vehículos, de los cuales se creen que existen entre 8 y 12 unidades, alcanza ¡entre 7,5 y las 9 toneladas por unidad!

‘La bestia’, la limusina presidencial… acorazada y conectada

Y, si repasamos sus especificaciones, ese peso es hasta… comprensible. De entrada, los medios estadounidenses creen que esta tercera ‘Bestia’, cuya creación fue encargada en 2014 y cuyo costo total alcanzó los 15,8 millones de dólares (14,9 millones de euros); es una actualización de su antecesor.

Y eso supone que, entre otros muchos elementos de protección, esta ‘bestia’ cuenta con un blindaje de 200 mm de espesor (de ‘sólo’ 130 mm de ancho en las ventanas, formado este por cinco capas de cristal y policarbonato y residente a armas de fuego), protección antibombas en los bajos del vehículo, neumáticos antipinchazo con banda de rodadura reforzada con kevlar, depósito de combustible blindado y con espuma sellante para evitar explosiones, aislamiento total del exterior por si se produce un ataque químico…

No le falta, por supuesto, su propio servicio de oxígeno y, por si acaso, incorpora incluso bolsas de sangre del mismo tipo que la del presidente. Es más, en la mejor tradición de los coches de James Bond, también cuenta con dispensadores de humo para dificultar la visibilidad a su alrededor y sistemas de visión nocturna para poder escapar de la zona con total seguridad. Ah, y según según algunos medios estadounidenses, podría incorporar incluso con dispensadores de aceite.

Y si hace falta responder a un ataque, La Bestia no tiene ningún problema en hacerlo. Para ello, cuenta con lanzadores de granadas de gas lacrimógeno en el frontal y, en sus puertas, alberga varias ametralladoras compactas y pistolas por si los miembros del Servicio Secreto tuvieran que recurrir a ellas.

Pero ‘La Bestia’ es, asimismo, un centro de control desde el que el Presidente es capaz de controlar la situación mundial y, llegado el caso, tomar decisiones de inmediato. Así, cuenta con conexión Wifi y conexión directa vía satélite con el vicepresidente y el Pentágono, pero también se cree que ‘La Bestia’ incluye incluso el famoso botón rojo, que activaría el lanzamiento de misiles nucleares.

¿Y su motor? Pues es todo un misterio, ya que tanto GM, el grupo al que pertenece Cadillac; como el Servicio Secreto; se han negado, desde hace años, a revelar cualquier detalle del mismo. Ahora bien, desde medio estadounidenses se estima que esta ‘Bestia’ es capaz de alcanzar una velocidad máxima cercana a los 100 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en unos 15 segundos.