Crisis de microchips: Porsche apuesta por montar unidades temporales

Porsche Panamera 16
Crisis de microchips: Porsche apuesta por montar unidades temporales
Nicolás Merino
Nicolás Merino
La escasez de microchips está provocando grandes estragos en la industria del automóvil, con esperas para las entregas de hasta un año. Para solventar momentáneamente esta situación, Porsche está instalando chips temporales que sustituirá una vez lleguen los originales.

Además de la grave crisis sanitaria, el coronavirus también ha truncado la economía debido a la escasez de semiconductores, elementos clave en casi cualquier proceso productivo actual. En este sentido, la industria del automóvil está viendo cómo esa crisis provoca una falta de stock sin precedentes. Algunas marcas vaticinan que el stock de los microchips se recupere a lo largo de 2022, aunque las más agoreras sitúan ese periodo para 2023 e incluso 2024.

La principal consecuencia derivada de la crisis de los microchips es el retraso en todos los procesos en los que estos tienen cabida. Esto se traduce en falta de stock, y por ende, en unos plazos de entrega más largos, que en algunas ocasiones rozan el año de duración. Para evitar esta situación, Porsche ha querido salir al paso con una solución de emergencia para evitar que las pérdidas vayan a más.

Porsche Taycan Turbo S 2021

Así, los de Stuttgart, según avanza la publicación alemana Stuttgarter Zeitung, han anunciado que instalarán microchips temporales para dar salida al stock. Porsche producirá estos microchips y, una vez lleguen los originales, será la propia marca la que cite a sus clientes para reemplazar las unidades temporales por las originales.

Para tranquilizar a sus clientes, el gerente de Porsche, Oliver Blume, ha señalado que estos microchips temporales se están empleando en funcionalidades no esenciales de los vehículos. Eso sí, en ningún momento ha señalado qué o cuántas funciones cuentan con estos microchips temporales. En cualquier caso, no afectará a la seguridad de los ocupantes del vehículo.

Se trata de una solución de emergencia y se erige como la única medida efectiva para paliar esta situación. De no haberlo hecho, Blume indica que no sabrían decir a sus clientes cuándo les entregarían el Porsche que encargaron. Como es lógico, una vez lleguen los semiconductores, irán a parar a los modelos más rentables de la firma germana, así como a los que tienen unas emisiones más bajas para cumplir con la normativa europea.