Cómo funcionan los radares de tramo

Radar de tramo
Cómo funcionan los radares de tramo
Desde que comenzaran a funcionar en 2011 en las carreteras españolas, el número de radares de tramo en nuestras vías ha crecido hasta casi el centenar. Así es cómo funcionan estos dispositivos.

A diferencia del resto de dispositivos destinados a controlar la velocidad de los vehículos que circulan por una determinada vía, los de tramo no son propiamente radares, pues no emiten ninguna señal hacia el vehículo, ni señal de radio, como un radar tradicional, ni señal láser, como en un radar un poco más moderno. En esos casos, es esta señal la que permite medir la velocidad instantánea del vehículo.

Los radares de tramo constan de dos o más cámaras de visión artificial sincronizadas. Situadas en ambos extremos de un tramo de carretera, generalmente en túneles (zonas designadas peligrosas por la DGT) y con una distancia que oscila de 3 a 5 kilómetros, calculan la velocidad media de cada vehículo en dicho tramo y sancionan a los que superan el límite de velocidad establecido. En concreto, se basa en un sistema de reconocimiento de caracteres.

Así funcionan los radares de tramo

En concreto, la primera cámara, con iluminación por láser-leds, situada al principio del tramo a controlar, graba la matrícula y la hora exacta a la que pasan todos los vehículos. Otro sistema de cámaras instalado al final del tramo 8y perfectamente sincronizado con el primero mediante cable de fibra óptica o vía satélite) vuelve a reconocer las matrículas captadas en el primer punto, y calcula el tiempo que tardó un vehículo en recorrer el tramo, lo que le dará la velocidad media.

infografia radar de tramo DGT
Fuente: Revista «Tráfico y Seguridad Vial» (DGT)

Consulta el listado de los radares de tramo localizados por provincia

Tras esto, determinará si has rebasado el límite de velocidad. De ser así, enviará los datos para tramitar la sanción según el exceso de velocidad que hayas cometido. ¡Y cuidado! Las multas oscilan desde los 100 euros, sin pérdida de puntos en el carné de conducir, hasta los 600 euros y la retracción de 6 puntos.

Y los mencionados anteriormente, los nuevos denominados antifrenazo y en cascada, buscan disuadir a aquellos conductores que frenan antes del radar y luego aceleran de nuevo. En este caso, hay un segundo radar colocado a pocos metros del señalizado, que sancionará al conductor si rebasa el límite de velocidad.

Con los últimos radares de tramos instalados por el Servei Catalá de Trànsit, la red de carreteras catalanas ya cuenta con 34 radares de este tipo, un tercio de los que hay repartidos por las vías españolas, en las que hay 92 radares en total. Además, Tráfico anunció a principios de año que a finales del primer trimestre de 2022, tendríamos 16 radares de tramo (antifrenazo y en cascada) más.