El Ford Ranger Raptor es uno de esos vehículos que cae de pie. Porque sentido tiene poco, pero mola tantísimo que amo conducirlo. Y no sólo yo, pues además de lo particular que es, se vende como churros si tenemos en cuenta el mercado en el que juega.
Lo hemos probado en algunas ocasiones, como también las versiones menos atómicas de la Ford Ranger, como la diésel, la maravillosa MS-RT con set-up de asfalto o la nueva y sobre el papel más sensata híbrida enchufable.
El caso es que el aura Raptor crece aún más si cabe si Carlos Sainz, leyenda de los rallyes y del Dakar, compite con una. Claro que el Raptor T1+ EVO de competición nada tiene que ver con el de calle, pero es buen momento para hablar de este último, para contarte cómo es lo más parecido a eso que puedes llevar por la calle
Ranger Raptor: deconstrucciones de la masculinidad no, por favor
Siempre que la he tenido en mi poder, he tenido el mismo problema: meterla en mi garaje. Mide 5,36 metros de largo, que eso en mi caso no es problema, pero 2,03 metros de ancho y 1,93 metros de alto, que eso sí lo es un poco. Ocupa toda la plaza, literal. Así que ten en cuenta eso si estás interesado en una.

Se vende con motor diésel y de gasolina, aunque mola más con el segundo, que es el que suena y corre. La versión diésel equipa un bloque 2.0 EcoBlue de 211 CV y 500 Nm con el que acelera de 0 a 100 km/h en 10,5 segundos y anuncia un consumo de gasóleo de 10,6 L/100 km. Ford, al tratarse de un vehículo considerado comercial, te da su precio sin impuestos, que es de 56.840 euros. Si se los sumas, da 77.160 euros.
La versión de gasolina lleva un bloque 3.0 V6 EcoBoost con 292 CV y 491 Nm. Esto ya es otra cosa. Corre, suena, gasta y contamina. Una especie de «sé que voy a caer mal pero es que me resbala». Acelera de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos y anuncia 13,8 L/100 km de consumo de gasolina que, en su defensa, hay que decir que no se alejan mucho de la realidad. Su precio es de 60.320 euros, lo que son 81.884 euros su le sumamos IVA e impuesto de matriculación.
Qué tienes si conduces una Raptor
Pues un bicho que es imparable en tierra, donde no sólo puedes superar los obstáculos que te propongas, sino que en pistas de tierra o grava puedes ir muy fuerte de velocidad incluso si hay agujeros en el suelo. Más de 2,5 toneladas de coche que en marcha se diluyen.

En asfalto obviamente brilla menos, pero mantiene un confort y una calidad de rodadura muy por encima de lo aceptable incluso con los neumáticos de tierra que incorpora. Luego está el gasto en combustible, pero eso ya lo sabíamos. Y tampoco es el vehículo adecuado si pretendes maniobrar con facilidad, puesto que es enorme.
Estéticamente hay poco que decir, es brutal. De serie viene en color blanco, pero puedes añadirle pintura metalizada por 701 euros (te sugiero el color naranja que le da un aspecto brutal) y sumarle los adhesivos Raptor en los laterales que le quedan de locos (otros 900 euros). Vas a necesitar otros 2.500 euros más si quieres ponerle la barra antivuelco tras el habitáculo y la persiana para la caja que oculta la carga. Yo le pondría todo esto la verdad, marca la diferencia.
Así que nada, si puedes gastarte estas cantidades y quieres un coche que no sólo es único si no que te hará disfrutar como un político en un burdel, ni te lo pienses, la Ford Ranger Raptor es un coche de cuya compra es, literalmente, imposible que te arrepientas.
Síguenos en redes sociales
Síguenos en nuestras redes X, Facebook, TikTok e Instagram, o en nuestro canal de YouTube donde te ofrecemos contenidos exclusivos. Y si te apuntas a nuestra Newsletter recibirás las noticias más destacadas del motor.
Recibe nuestras noticias más recientes en tu correo
Te enviamos nuestra Newsletter cada semana con contenido destacado



