El segmento B eléctrico ha dejado de ser una promesa para convertirse ya en un subsegmento de peso, o con rivales suficientes para ser considerado como tal. La llegada del Cupra Raval coincide con una ofensiva global —Europa, Corea y China— que eleva el listón técnico y obliga a replantear qué debe ser hoy un coche urbano con etiqueta CERO.
El 29 de diciembre de 1951 se firmaba el nacimiento de FASA. Ese momento acabaría convirtiéndose en uno de los pilares de la industrialización de nuestro país y en el origen de la potente presencia de Renault en España.
Renault intenta rescatar el espíritu del Twingo original —aquel utilitario simpático, modular y sin complejos— y lo traduce al lenguaje eléctrico con una receta muy actual: tamaño contenido (3,79 m), batería pequeña (27,5 kWh), consumo bajo (12,2 kWh/100 km) y un precio desde 19.500 euros (sin ayudas).
La gran noticia de la llegada del Renault Twingo E-Tech al mercado no es solo su regreso emocional: es que vuelve a existir de verdad un eléctrico urbano europeo con precio «de coche pequeño». Lo comparamos frente a sus principales rivales.
El diésel ya no manda como antes en el mercado de turismos nuevos en España. Y el GLP, pese a un arranque dubitativo en 2026, sigue echando el aliento en el cogote al gasóleo. Con el peso de Dacia -y cada vez más Renault- como «motor» del autogás, la pregunta ya no suena descabellada: ¿puede el GLP adelantar al diésel en 2026 en cuota de mercado? Los números dicen que es posible.
Aunque Dacia se categorice como una marca de coches baratos, en su gama puedes hacerte con uno que cuesta casi 40.000 euros. Así es el Dacia más caro, equipado a saco.
Bajo la denominación 1.2 TCe hay tres motorizaciones totalmente diferentes en Renault. Y aunque sea un propulsor muy criticado por sus probados problemas de fiabilidad, sólo uno de los tres es el verdadero culpable.
Nuevo modelo adaptado a funcionar con el ahorrador GLP: el Symbioz se beneficia de una nueva versión con un atractivo muy concreto: etiqueta ECO barata y gran autonomía.