El estilo de conducción -entre otros factores- puede precipitar el fallo de este componente que, cada vez con más frecuencia, es ‘suprimido’ en lugar de sustituido. desde el punto de vista individual, es una solución. Pero nos perjudica a todos.
Hace una década parecía que los únicos inconvenientes de un motor diesel eran el ruido y las vibraciones. Pero los sucesivos endurecimientos de la normativa medioambiental europea han sacado a relucir un tercero: las emisiones contaminantes. Y, en concreto, las de partículas de hollín. El filtro de partículas es la solución a las nubes de humo negro y el motivo por el que cada vez se ven menos escapes en modelos de gasóleo apuntando hacia el suelo ´avergonzados´.
Los motores de combustión interna, en su funcionamiento, generan residuos nocivos para la salud y el medio ambiente, aunque los coches también disponen de dispositivos capaces de reducir la peligrosidad de estos residuos.
Este dispositivo lo monta casi al totalidad de propulsores diésel modernos y se encarga de eliminar las partículas sólidas generadas por estos motores.