¿Qué mantenimiento requiere un cambio automático?
Un cambio automático puede tener también un mantenimiento específico. Veamos cuáles son las de las cajas automáticas más comunes.
Un cambio automático puede tener también un mantenimiento específico. Veamos cuáles son las de las cajas automáticas más comunes.
La caja de cambios D.S.G (Direct Shift Gerarbox) surge por la necesidad de los fabricantes de reducir el escalonamiento de las velocidades en un vehículo producido por la caída de revoluciones desde que pisamos el embrague hasta que cambiamos de velocidad y volvemos a transmitir fuerza a las ruedas una vez levantado el pedal del embrague en nuestro vehículo.
El Skoda Octavia RS estrena tracción a las 4 ruedas combinadas con un cambio automático DSG de doble embrague para domar sus 184 CV.
El cambio DSG es uno de los más reputados del mercado. Y no es para menos: fue la primera caja de cambio automática que mejoraba los consumos y las prestaciones de los cambios manuales.
Poco a poco se van haciendo más populares los cambios de marcha automáticos que, con las últimas mejoras y avances, consumen menos y necesitan un mantenimiento menor. Existen diferentes tipos de cajas de cambio automáticas; dependiendo del modelo pueden ser: de Variador Continuo (CVT), Convertidor de Par y cambio Doble Embrague (DSG).
Lanzado al mercado en 2008, el Volkswagen Tiguan ha sido renovado recientemente, con cambios estéticos, dinámicos y de equipamiento. De cara al uso fuera del asfalto, la versión Country con cambio automático de doble embrague es la más adecuada de este modelo, que ocupa el quinto lugar en la lista de matriculaciones.
¿Un Golf GTI te sabe a poco? Con los 300 CV del Golf R deberías tener suficiente… Volkswagen pondrá a la venta la nueva generación del Golf más radical tras su presentación en Fráncfort.
Por más que VW lo pretenda, es complicado que el último integrante de esta saga deportiva conserve algo de aquel primer GTI. De hecho, ahora es un modelo más grande -mide medio metro más de largo-, más pesado -¡media tonelada más!- y bastante más caro -su precio triplica al del modelo original-. Eso sí, también este Golf es casi el doble de potente y propociona unos niveles de seguridad y confort inimaginables en la década de los 70. Quien busque altas prestaciones y con -mucha imagen- tiene en este compacto una buena alternativa a los Renault Mégane RS o Seat León Cupra R, que son más potentes… y más caros. Sin embargo, quien anhele recuperar las -sensaciones- de aquel primer modelo, lo más aconsejable es que se decante por un Citroën C2 VTS -120 CV, 15.430 – y 120 CV-… o, dentro de la propia marca, el VW Lupo GTI -18.000 – y 125 CV-.