La compra de un coche eléctrico ha dejado de ser un salto al vacío tecnológico. En 2026 el mercado ofrece autonomías razonables, cargas cada vez más rápidas y una variedad de carrocerías comparable a la de los coches térmicos. Pero precisamente por eso surge una nueva dificultad: saber cuál es el eléctrico que realmente encaja con tus necesidades.