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¿Volvo XC60 o BMW X3 para recorrer 50.000 km al año?

¿Volvo XC60 o BMW X3 para recorrer 50.000 km al año?
Pablo J. Poza
Pablo J. Poza

Los largos desplazamientos diarios por autopista son el mayor condicionante de un lector que se plantea cambiar su veterano Nissan Qashqai por un BMW X3 o un Volvo XC60.


S.G. nos escribe desde Cantabria. Tiene un Nissan Qashqai de 2010 que emplea habitualmente tanto para desplazarse el trabajo (más de 160 km diarios, principalmente por autovía) como para hacerlo con su mujer y sus dos niñas pequeñas (ambas con sillita infantil) los fines de semana. Valora especialmente el consumo, la amplitud interior y disponer de un maletero amplio. Recorre 50.000 kilómetros al año, y tiene preferencia por un modelo diésel, aunque no está seguro de si le interesará más un híbrido. Le gustan especialmente el BMW X3 y el Volvo XC 60.

Empezando por lo que está más claro de todo este asunto: en este caso, no es interesante un híbrido; ni uno normal ni uno enchufable. Con un híbrido enchufable totalmente cargado podríamos recorrer unos 50 kilómetros en modo eléctrico, por lo que haríamos los 110 restantes usando el motor de gasolina. Y a medida que pasen los años, la autonomía eléctrica irá bajando. Con un híbrido normal, no se aprovechan sus ventajas en autopista, ya que no hay apenas deceleraciones ni frenadas en las que recuperar la energía en estos desplazamientos a velocidad constante.

BMW X3

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Centrándonos en los modelos propuestos, el BMW X3 cuenta con una atractiva oferta diésel. El más asequible es el BMW X3 sDrive18d, con tracción trasera y 150 CV. Cuesta 46.500 euros, gasta muy poco (5,4 litros cada 100 km) y es perfecto para una conducción tranquila.

Si el presupuesto lo permite, nosotros, no obstante, nos decantaríamos por el BMW X3 xDrive20d. Ofrece 40 CV extra y, aún más importante, tracción total, que aporta un plus de seguridad (y de movilidad, por ejemplo, ante una repentina nevada), así como la posibilidad de salir ocasionalmente del asfalto con mayores garantías en una de esas excursiones de fin de semana. Cuesta 52.350 euros y consume medio litro más cada 100 km. Ambos vehículos están micro-hibridados y cuentan con etiqueta Eco. No es una gran ventaja en este caso; simplemente es lo que hay.

Volvo XC60

De entrada, el Volvo XC60 cuenta con menos maletero (483 litros frente a los 560 del BMW X3). Su diésel de acceso a la gama entrega 211 CV y consume 6,2 litros cada 100 km. No dispone de tracción total, y cuesta 49.350 euros. El mismo vehículo, con tracción total, consume 0,2 litros más cada 100 km y cuesta 52.265 euros, lo que hace que para nosotros sea claramente más interesante.

Del Volvo XC60 nos encanta el acabado interior, pero hay varias cosas que nos harían decantarnos por el BMW X3: la disposición de motor longitudinal y tracción trasera (o total conectable) frente a la tracción delantera permanente (y total conectable en opción) del Volvo, el menor consumo y, en general, su mayor dinamismo. Las suspensiones del Volvo son, eso sí, algo más confortables, y en opción pueden ser neumáticas (cuestan algo menos de 3.000 euros), lo que no solo supone pasar a un nivel muy superior de confort, sino la posibilidad de meterse por caminos más rotos al poder elevar la carrocería.

 

Volvo XC60