Al volante del Ford Mustang California Special

10 Al volante del Ford Mustang California Special
Prueba: Ford Mustang California Special
Eduardo Alonso
Eduardo Alonso
La edición California Special es una de las menos conocidas en la saga Mustang, pero acapara su trocito de historia. 55 años después de que fuese creada, Ford la ha resucitado y la hemos podido probar.

Corría el año 1967 y el Ford Mustang había nacido sólo tres años antes quizá sin que nadie predijera su brutal éxito a nivel mundial ya no sólo en ventas, sino también conformándose como un icono de la automoción. Pues bien, en aquel momento hubo un concesionario que decidió personalizar sus Mustang, bautizándolos como California Special.

Esos Mustang California Special llevaban una parrilla específica, unas franjas laterales, un alerón… todo en busca de dotar al deportivo de una imagen más agresiva. Tan bien les quedó que Ford decidió crear una edición limitada del California Special replicando las ideas aportadas por aquel concesionario.

En 2022 se cumplieron 55 años del nacimiento de dicha versión del Mustang, y Ford lo rememora con una nueva edición California Special sobre la actual generación. Se comercializa únicamente con carrocería Convertible y motor 5.0 V8 en su versión de 450 CV. Lo que sí se puede elegir es la transmisión, manual de seis velocidades o automática de convertidor de par y diez relaciones.

Ford Mustang California Special

El tratamiento California Special se ofrece actualmente a modo de paquete por un precio de 2.200 euros. Consta de una parrilla específica, llantas gris carbono de 19”, franjas laterales o una tapicería de ante Miko, un material sintético ecológico. Todo se complementa con los emblemas GT/CS en diversas partes del vehículo, como la parte trasera, la parrilla, las franjas laterales o los respaldos de los asientos, que por cierto son climatizados. También se aprecia la inscripción California Special en las alfombrillas y en una placa en el salpicadero.

Nada cambia en lo relativo a la parte powertrain, manteniendo los 450 CV y los 529 Nm del motor 5.0 V8 atmosférico, la misma transmisión, el diferencial autoblocante e idéntica configuración de chasis. Con todo, acelera de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos, alcanza 249 km/h y homologa un consumo medio de 11,5 L/100 km.

En cuanto empieces a utilizar el Mustang, enseguida te percatarás de lo diferente que es respecto a la competencia. Es y se siente voluminoso y pesado, por dentro tiene unos acabados un poco más humildes que los de la competencia europea (aunque, a cambio, es muy funcional) y la respuesta de su motor 5.0 V8 es deliciosa, si bien es cierto que se trata por lógica de una mecánica algo ‘tragona’.

Ford Mustang California Special

La ausencia de cualquier tipo de sobrealimentación es un aspecto diferenciador respecto a sus rivales. Eso se traduce en una respuesta típicamente atmosférica, con contundentes bajos, medios planos y una suculenta estirada final. Todo acompañado de un sonido embriagador, inalcanzable para cualquiera de sus rivales con motores de menor cubicaje y sobrealimentación. Es entre 6.000 rpm y el corte cuando el motor V8 se siente más libre y feliz, y cuando verdaderamente impacta.

Se combina con una transmisión automática que funciona sin reproche alguno, mientras que el conductor tiene a su disposición la posibilidad de toquetear diversos ajustes. Algunos no es que se noten mucho, como por ejemplo el sonido de escape, pero otros verdaderamente sí, como la asistencia de la dirección. También hay modos de conducción para calle, para circuito e, incluso, un programa drag race para obtener la máxima aceleración desde parado.

Con todo, probablemente el Mustang California Special quizá tenga poco de ‘special’ objetivamente hablando, aunque por otra parte, ya de por sí el Mustang es un automóvil tremendamente especial en cualquiera de sus formas y versiones. Y el sobreprecio de 2.200 euros es razonable teniendo en cuenta el plus de exclusividad que aporta el paquete, situando el precio final en 65.930 euros en el caso de esta unidad con transmisión automática. El Mustang es, en cualquier caso, uno de esos coches maravillosamente imperfectos que siempre es un placer conducir.

 

Ford Mustang