Lancia Delta HF Integrale: un héroe de los rallyes de calle

15 Lancia Delta HF Integrale: un héroe de los rallyes de calle
Fotos: Lancia Delta HF Integrale

Dentro de muy poco publicaremos en EVO una comparativa entre coches de calle, derivados del Grupo A. Hoy te presentamos al primero de esos automóviles: el Lancia Delta HF Integrale.


Ninguna comparativa del Grupo A merecería la pena si no incluyera un Delta. Este modelo dominó durante los primeros años, ganando cuatro títulos de pilotos (dos con Juha Kankkunen y otros dos con Miki Biasion) y seis de constructores.

El hecho de que la FISA anunciara a mitad de la temporada de 1986 el cambio de reglamento para el año siguiente no dejó mucho margen de maniobra a los fabricantes. Sin embargo, Lancia ya tenía un coche ideal para correr rallyes: el Delta HF 4WD, que se había presentado en el salón del Turín de 1986 y sólo un mes antes de la tragedia de Henri y Sergio.

La primera versión High Fidelity o HF se presentó en el año 1983, seguida dos años después por el HF Turbo (aunque el primero también era turboalimentado), pero ambos eran tracción delantera. La versión 4WD del 86 empleaba un acoplamiento viscoso central y un diferencial Torsen en el eje trasero. Esos primeros 4WD mandaban más par al tren delantero que al trasero, aunque progresivamente la distribución se fue invirtiendo.

Lancia Delta Integrale

Durante los primeros años del Grupo A, entre los rivales con tracción a las cuatro ruedas figuraban el Mazda 323 4WD (que ganó el rally de Suecia de 1987, pero que era poco fiable y dejó de ser un rival serio a partir del segundo año) y el Audi 200 Quattro (que ganó el cuarto rally de 1987, el Safari, pero que resultaba demasiado grande y pesado). Después estaba Prodrive (hablaremos de ellos más adelante), que demostró que la tracción a las cuatro ruedas no era del todo imprescindible cuando un BMW M3 E30 ganó en el rally de asfalto de Córcega. Pero, en líneas generales, Lancia dominó durante los siguientes tres años.

Para el primer Integrale, el motor de cuatro cilindros en línea se ganó un turbo Garrett más grande, lo que elevó la potencia hasta 180 CV. También incorporó llantas más grandes y las famosas aletas ensanchadas. Debutó en el WRC en el rally de Portugal de 1988 y ganó. La versión 16V se estrenó en el rally de San Remo de 1989 con decoración de Martini –personalmente mi preferida– y también ganó.

El primer Evoluzione o Evo apareció a finales de 1991. Estaba concebido para ser convertido en coche de rallyes por la escudería privada Jolly Club de cara a la temporada de 1992 –el equipo oficial Lancia se retiró, victorioso, en 1991– y lucía la versión más radical de carrocería, incluyendo pasos de rueda más amplios –para dar acomodo a unas vías ensanchadas–, paragolpes más bajos y un alerón trasero ajustable.

Lancia Delta HF Inteegrale

La última versión Evo II de 1993 no era en realidad una variante para homologación, sino una variante con catalizador del Evo original… aunque con 5 CV más. Las llantas también crecieron hasta las 16», mientras que en el interior lucía un volante de tres radios tapizado en cuero y asientos Recaro. Sólo se ofrecía en tres colores: blanco, rojo y azul oscuro, como el ejemplar que hemos probado.