Hoy el coche eléctrico ocupa titulares, anuncios y estrategias industriales, pero no siempre fue así. Antes de que la electrificación se convirtiera en el camino marcado para el sector, varias marcas se atrevieron a lanzar modelos eléctricos cuando aún existían más dudas que certezas. Aquellos primeros coches, lejos de ser perfectos, sirven hoy para entender cómo empezó una transición que todavía genera debate.
Con este contexto, repasamos cuáles fueron los primeros coches eléctricos modernos de algunas de las principales marcas del sector, que ha recordado World Wide Mobility.
Tesla Roadster: el punto de inflexión

Aunque no fue el primer eléctrico de esta nueva etapa, el Tesla Roadster, presentado en 2008, sí fue el modelo que cambió la percepción del coche eléctrico. Basado en el Lotus Elise, demostraba que un vehículo alimentado por baterías podía ser rápido, deseable y tecnológicamente avanzado. No era un coche pensado para grandes volúmenes, pero sí para enviar un mensaje claro a la industria: el eléctrico podía ser algo más que un experimento urbano.
Japón toma la delantera

Mientras Tesla abría el camino emocional, los fabricantes japoneses apostaban por soluciones prácticas. Mitsubishi lanzó en 2009 el i-MiEV, uno de los primeros eléctricos diseñados desde cero para el uso diario. Poco después llegaría el Nissan Leaf, presentado en 2010, que se convertiría en el primer eléctrico de masas a nivel global. Compacto, funcional y relativamente accesible, el Leaf fue durante años la referencia del coche eléctrico realista, pensado para el día a día y no para demostrar prestaciones.
Europa entra en juego

En paralelo, Europa comenzó a mover ficha. Peugeot apostó por el iOn, un urbano eléctrico enfocado a la movilidad en ciudad, mientras Renault daría un paso clave con el Zoe, lanzado en 2012. Este modelo fue especialmente importante en mercados como el español, ya que combinaba tamaño compacto, uso cotidiano y una autonomía razonable para la época. El Zoe ayudó a normalizar la idea del coche eléctrico como alternativa real al motor de combustión.
Alemania y Estados Unidos prueban nuevas fórmulas

BMW rompió moldes en 2013 con el i3, un coche eléctrico radical tanto en diseño como en planteamiento técnico. Su estructura de fibra de carbono y su enfoque sostenible lo convirtieron en uno de los proyectos más ambiciosos de la primera era eléctrica. En Estados Unidos, Chevrolet exploró el segmento urbano con el Spark EV, mientras Ford adaptaba uno de sus compactos más conocidos para lanzar el Focus Electrico, una transición suave entre lo térmico y lo eléctrico.
Síguenos en redes sociales
Síguenos en nuestras redes X, Facebook, TikTok e Instagram, o en nuestro canal de YouTube donde te ofrecemos contenidos exclusivos. Y si te apuntas a nuestra Newsletter recibirás las noticias más destacadas del motor.
Recibe nuestras noticias más recientes en tu correo
Te enviamos nuestra Newsletter cada semana con contenido destacado



