Maserati Levante Trofeo: primera prueba

20 Maserati Levante Trofeo: primera prueba
Fotos: Prueba del Maserati Levante Trofeo
Javier Arús
Javier Arús

Seguro que Ferrari acabará fabricando un SUV pero, hasta ese momento, este Maserati Levante es lo más parecido...


Estamos ante el Maserati más potente jamás fabricado en serie –no contamos el especialísimo MC12, del que apenas se fabricaron 60 unidades y que contaba con un propulsor V12 de 632 CV–. Bajo el capó, el cual incorpora dos aberturas para mejorar la refrigeración y que identifican con claridad a esta versión Trofeo, tenemos un propulsor 3.8 V8 biturbo procedente de Ferrari y que, en este caso, alcanza los 580 CV y 730 Nm de par motor. Esto permite que las más de dos toneladas que pesa este Levante consigan pasar de 0 a 100 km/h en apenas 4,1 segundos y alcance los 299 km/h de velocidad máxima.

La mecánica está asociada a un sistema de tracción total –que Alfa Romeo llama Q4– que, en circunstancias normales, funciona como un tracción trasera –cuenta con un diferencial autoblocante posterior– y, sólo en condiciones de pérdidas de adherencia, conecta el eje delantero para mejorar la motricidad, siendo capaz de repartir hasta el 50% de la fuerza entre ambos ejes. Todo esto se hace a través de un cambio automático de ocho velocidades firmado por el especialista ZF.

Maserati Levante

A nivel dinámico, este Trofeo incorpora una importante novedad para conseguir un comportamiento deportivo a la altura de las cifras que declara la mecánica. La suspensión neumática tiene un ajuste específico y, en el modo más deportivo llamado Corsa –exclusivo para esta versión–, es capaz de reducir la altura de la carrocería respecto del suelo en hasta 35 mm, lo que mejora el posicionamiento del centro de gravedad y, por tanto, el comportamiento.

Por dentro encontramos unos asientos deportivos con una apariencia imponente y los logotipos de Trofeo cosidos en los reposacabezas. Destacan detalles en fibra de carbono en la consola central y un salpicadero con unos buenos acabados… aunque algunos mandos y botones no están a la altura del resto del conjunto. Además, el sistema multimedia está por detrás de los mejores del segmento. También es lo suficientemente espacioso, aunque la cintura alta de la carrocería y las ventanillas traseras pequeñas hacen que la parte posterior resulte un poco sombría.

Maserati Levante

Pulsar el botón de arranque te pone una sonrisa en la cara de manera inmediata gracias a una banda sonora elegante, sugerente y típicamente italiana. Pero lo mejor llega cuando activamos el modo Corsa, que hace que el escape se exprese de una forma más vocal –quedan abiertas unas válvulas que permiten una mayor libertad de circulación a los gases– y, además de bajar la carrocería, configura las ayudas electrónicas en el modo más permisivo posible, añade cierto peso a la dirección y activa la configuración más agresiva del conjunto motor/cambio.

Las primeras impresiones al acelerar a fondo es que este Levante Trofeo es capaz de cubrir terreno en línea recta igual de rápido que un Porsche Cayenne Turbo Coupé, lo cual son palabras mayores dentro de los SUV de altos vuelos. Ofrece el tipo de rendimiento al que nos tienen acostumbrados este tipo de mecánicas, con un empuje bastante lineal… aunque en este caso queda un ligero remanente a la hora de entregar la potencia de las viejas mecánicas atmosféricas de gran cilindrada, con un crescendo a la hora de aumentar las revoluciones y un precioso aullido final en las últimas 1.000 vueltas. Este se ve acompañado por el exquisito cambio automático, que también responde con rapidez si lo quieres manejar de forma manual… algo que seguro harás gracias a unas magníficas y enormes levas situadas tras el volante, de diámetro correcto.

Masearti Levante Trofeo

Incluso en su configuración más firme, el Levante se adapta bien al asfalto roto que afrontamos en algunas de las carreteras del norte de Madrid por las que circulamos. Está claro que es un coche grande y pesado, pero hay que reconocer que el Trofeo es sorprendentemente entretenido de conducir. Hay que ser preciso y ordenado en la aproximación a las curvas, aunque teniendo claro que conduces algo con bastante masa, lo cierto es que el paso por curva resulta eficaz y rápido, con un control de los movimientos de la carrocería más que notable.

Podría decirse que la parte más débil del aparatado dinámico es la dirección, que si bien es lo suficientemente rápida y precisa, peca por artificial a la hora de trasladar lo que sucede a la altura de los neumáticos; por cierto, unos Continental SportContact6 sobre unas enormes llantas de 22».

En definitiva, estamos ante una propuesta distinta y especial. Un producto que se sale de lo común y que planta cara a sus alternativas con argumentos más relacionados con la pasión que con la razón. Algo diferente y, sobre todo, exclusivo.

Maserati

Maserati Levante Trofeo

Motor 8 cilindros V, turbo, 3.799 cc
Potencia 580 CV a 6.250 rpm
Par 730 Nm a 2.500-5.000 rpm
Largo / ancho / alto 5,02 m / 1,98 m / 1,69 m
Velocidad máxima 299 km/h
0-100 km/h 4,1 segundos
Consumo mixto 18,8 l/100 km
Peso 2.170 kg
Precio 196.900 euros
Cambio Automático, 8 velocidades
Tracción Total

 

Maserati Levante