Por qué frenar bruscamente para evitar una multa de radar no es buena idea

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Por qué frenar bruscamente para evitar una multa de radar no es buena idea
Javier Jimenez
Javier Jimenez
Coincidiendo con el mes más concurrido en nuestras carreteras, la Dirección General de Tráfico recuerda a los conductores la importancia de cumplir las normas de circulación. El organismo lleva varios años reforzando su red de sistemas de vigilancia y los trucos habituales para evitar multas ya no son efectivos.

Si circulas de manera habitual por un tramo de carretera con radares es muy posible que hayas observado como muchos conductores reducen drásticamente su velocidad al aproximarse a un cinemómetro. A priori, este gesto podría resultar efectivo para evitar una multa de tráfico. Sin embargo, hace tiempo que la DGT puso remedio a esta costumbre con una solución que la mayoría de los usuarios desconocen.

Lo cierto es que no existe ningún sistema de medición ni radar fijo en carretera capaz de detectar una deceleración brusca. No obstante, en el caso de que una patrulla de la Guardia Civil advierta que un vehículo frena de manera repentina cerca de un radar o control para evitar ser sancionado, puede considerar emitir una multa de 200 euros.

radares de velocidad

Es importante recalcar que esa frenada ha de ser lo suficientemente intensa como para que los agentes consideren que la acción compromete la seguridad del resto de conductores de la vía. El hecho de aminorar la velocidad de forma prudente al aproximarse a un radar no ha de ser considerado como una acción peligrosa, ni mucho menos puede ser motivo de sanción.

Más allá de esto también existen los llamados radares dobles. Como su propio nombre indica, este sistema de vigilancia está formado por dos cinemómetros que se sitúan a unos metros de distancia. De esta manera, cuando el conductor se piensa que hay un solo dispositivo, en realidad hay un segundo ubicado más adelante.

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A este método se suma un nuevo sistema de vigilancia que Tráfico ha introducido recientemente para detectar infracciones relacionadas con los excesos con el acelerador. Hablamos del radar en cascada, un equipo que empezó a implantar la Policía Foral de Navarra el pasado año. Su funcionamiento es sencillo y consiste en la colocación de un cinemómetro móvil un poco más adelante que el radar fijo. En esta línea, Tráfico recalca que no se trataba de una medida con fines recaudatorios y afirma que permite evitar que los conductores vuelvan a acelerar una vez pasado el control.

Por último, cabe recordar que en los últimos años la DGT ha reforzado considerablemente su dotación tecnológica con nuevos dispositivos para vigilar el exceso de velocidad en nuestras carreteras. Según anunció el organismo dirigido por Pere Navarro el pasado mes de marzo, a lo largo de 2021 se instalarán 45 nuevos radares de tramo que se sumarían a los 1.375 radares que hay actualmente en España, de los cuales 750 son fijos, 543 móviles y 82 de tramo.