El nivel de competitividad que ha alcanzado el Súper Campeonato de España de Rallyes (S-CER) es una de las envidias del resto de países en el ámbito automovilístico. Y en Salou, con ocasión del Rally Catalunya – Costa Daurada, hemos vuelto a asistido a otra lucha sin cuartel que lo ha vuelto a demostrar.
Hasta Salou llegaban los tres tenores del certamen con una sola idea en la cabeza: ganar. Alejandro Cachón y Borja Rozada, líderes con su Toyota, salían con la idea de que un buen resultado aquí, y uno malo de sus rivales, podía dejar ya zanjado el título. Por su parte, tanto Diego Ruiloba y Ángel Vela (Citroën) como José Antonio ‘Cohete’ Suárez y Alberto Iglesias Pin (Skoda) salían también a por todas sabedores de que en Salou sólo les valía un buen resultado para seguir optando a un título que finalmente se decidirá en el Rally de Pozoblanco Córdoba.

Además de los tres protagonistas del certamen, en Salou veíamos a varios posibles jueces en la llucha por la victoria. Pepe López y David Vázquez reaparecía con su Ford, Nil Solans y Marc Martí se ponían al mando de un Hyundai, Javi Pardo y David de la Puente salían con el segundo Skoda del equipo Recalvi, Gil Membrado y Jandrín López volvían también con su Ford al S-CER y quedaba la incógnita de ver qué podían hacer Diego Domínguez y Rogelio Peñate, que se estrenaban con otro Toyota después de haberse proclamado campeones del Mundo de Rallyes en la categoría WRC3.
Bastó con esperar al segundo tramo del rally (el primero era una corta especial en Salou el viernes por la noche poco decisiva) para que empezaran a pasar cosas. Cachón se ponía líder con Pepe López y Domínguez a sus espaldas, mientras que Cohete sufría algunos problemas eléctricos y cedía 12 segundos y Ruiloba pinchaba, cediendo medio minuto.

Ruiloba se lanzaba así a por todas para tratar de remontar, y lo mismo hacía Cohete, que llegaba a mitad de rally en segunda posición a nueve segundos de Cachón, que seguía líder. En ese momento, y a falta de los tres últimos tramos, Pepe López estaba tercero con el Ford y Diego Domínguez marchaba cuarto con el segundo Toyota a sólo 14 segundos de Cachón, mientras que Nil Solans era quinto y Ruiloba ascendía hasta una sexta plaza que le dejaba casi fuera de la lucha por el título en ese momento.
Pero aún tenían que pasar muchas cosas. En el siguiente tramo, el sexto, Ruiloba hacía el mejor tiempo y ascendía a la quinta plaza con el Citroën tras superar a Nil Solans, mientras que Cachón se salía recto en un cruce y perdía 13 segundos, con lo que caía a la segunda posición a sólo ocho décimas de Cohete, líder en ese momento. En ese instante, entre Cohete y Ruiloba, que venía desbocado, ya había sólo 12 segundos.
El séptimo tramo, con sus 18 kilómetros entre Horta y Bot, iba a dictar sentencia. Tanto Pepe López como Cohete Suárez se salían en diferentes puntos, y el tramo debía detenerse. Cachón volvía a ponerse líder mientras que Ruiloba, que venía con el mejor tiempo hasta que neutralizaron el tramo, veía como ascendía hasta la segunda posición entre el Toyota de Cachón y Domínguez, que subía también hasta la tercera posición por delante de Nil Solans y Javi Pardo.
No daba tiempo para más… o casi, pues Domínguez se salía también en el último tramo, dejando que Nil Solans subiese al tercer peldaño del podio con su Hyundai por detrás de Ruiloba, segundo al final, y de Cachón, vencedor con el Toyota.

Así, el título se decidirá entre Cachón-Rozada y Ruiloba-Vela en Pozoblanco, que llegan separados por 26 puntos. A Ruiloba sólo le vale ganar el rally, y después habrá que esperar a ver qué sucede con Cachón para ver quién es el campeón.
Y es que, en el S-CER de este año, cada piloto se debe descartar el peor resultado que haya conseguido. El de Ruiloba son los 10 puntos de Ourense, de manera que aún sumando todos los puntos posibles, podrían añadir un máximo de 28 puntos a su casillero.
Por su parte, el peor resultado de Cachón fueron los 30 puntos del Sierra Morena o de Ourense, de manera que podría sumar sólo un máximo ocho puntos a su casillero en caso de ganar tanto el rally como el TC+, que entrega 3,2 y 1 punto extra a los tres pilotos más rápidos.
En resumen, y como decíamos, todo pasa porque Ruiloba gane el rally y después ver qué sucede con Cachón y el TC+, pues por ejemplo, un segundo puesto en el rally de Cachón y una victoria suya en el TC+ le daría la victoria a Cachón. En caso de empate, y como eso sólo podría sucedes si Ruiloba ganase el rally, sería Ruiloba el campeón por haber logrado una victoria más que su rival (de ganar en Pozoblanco, tendría cuatro, una más que las logradas por Cachón).
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