La UNECE aprueba la primera regulación internacional para los vehículos autónomos de nivel 3 y superiores. La norma unifica los requisitos de seguridad entre los principales mercados del automóvil, pero no significa que estos coches puedan circular libremente desde mañana.
El próximo 1 de noviembre, entra en vigor la normativa europea que obligará a todos los nuevos modelos a contar de serie con sensores de presión en sus ruedas. Controlando las presiones, podremos evitar más de un pinchazo y ahorraremos carburante.