La marca sueca estudia un nuevo buque insignia híbrido, pensado para EE. UU. y China, que podría marcar un nuevo techo en tamaño, tecnología y confort dentro de la gama Volvo.
Volvo detecta un fallo en el sistema de frenado regenerativo de sus modelos híbridos y eléctricos, lo que ha motivado una llamada a revisión en toda Europa.
La marca sueca ya tiene su representante en el segmento SUV-C, uno de los más competidos del mercado. Está a la venta con cuatro motores, uno diésel y tres de gasolina, desde 30.950 euros.
Volvo introducirá IntelliSafe en sus coches en 2017, que será capaz de conducir de forma autónoma y de ceder el control al usuario cuando lo desee, avisándole si es necesario.