El Opel Rocks-e se transforma en el coche de bomberos más pequeño de la historia

El Opel Rocks-e se transforma en el coche de bomberos más pequeño de la historia
El Opel Rocks-e se transforma en el coche de bomberos más pequeño de la historia
Javier Jiménez
Javier Jiménez
El cuerpo de bomberos de la factoría de Opel en Rüsselsheim utiliza un Opel Rocks-e modificado para moverse por los casi dos kilómetros cuadrados de extensión que tienen las instalaciones de la marca alemana.

Si bien los camiones de bomberos resultan vehículos que por sus generosas dimensiones resultan idóneos para transportar grandes cantidades de agua, herramientas y personal para hacer frente a cualquier tipo de emergencia, su practicidad se ve comprometida en espacios reducidos como el interior de una fábrica.

Opel Rocks-e coche de bomberos

A sabiendas de ello, el cuerpo de bomberos de la factoría de Opel en Rüsselsheim (Alemania) ha decidido tomar una unidad del Opel Rocks-e para prestar servicio en su departamento. El pequeño cuadriciclo eléctrico de la firma del rayo ha recibido una puesta a punto para la ocasión que se deja ver sobre una carrocería pintada en color rojo y negro con ciertos detalles estéticos en amarillo. Esta configuración se suma a la versión comercial dedicada a los conductores profesionales que también llegará a la gama de su homólogo francés, el Citroën Ami.

El vehículo de rescate que presenta Opel sobre el nuevo Rocks-e incluye un equipamiento específico protagonizado por un sistema especial de señalización, luces delanteras de emergencia, rotativos sobre el techo y un número de llamada de emergencia reflejado sobre los paneles de su carrocería. Este pequeño coche de bomberos está equipado con todo lo necesario para dar servicio en las instalaciones de la fábrica alemana. Con mucho espacio disponible bajo el asiento del pasajero y en el espacio para los pies para alojar las herramientas, el cuadriciclo de cero emisiones es apto para el servicio en una planta cuya extensión es de 1,9 km2.

Opel Rocks-e coche de bomberos

La puesta a punto corre a cargo del departamento de Vehículos Especiales de Opel (OSV) y el propio cuerpo de bomberos. El Rocks-e alcanza una velocidad máxima de 45 km/h y puede llegar a recorrer hasta 75 kilómetros de distancia con una sola carga. Unas cifras más que suficientes para llegar con rapidez a cualquier rincón del recinto. En lugar de aparcar el vehículo en la puerta y recorrer a pie el resto del camino a través del interior de las naves de la fábrica, los bomberos pueden conducir por su interior sin ningún tipo de limitación.

Como puedes imaginar, las contenidas dimensiones que presenta el Opel Rocks-e no permiten la instalación de un tanque para transportar agua. Sin embargo, el coche cuenta con un espacio interior suficiente para transportar herramientas o un pequeño equipo de extinción capaz de detener un incendio de raíz.

Con esta transformación, la marca alemana demuestra una vez más la versatilidad de este pequeño vehículo eléctrico. El innovador Rocks-e no sólo es un elegante y asequible modelo de entrada a la movilidad eléctrica para jóvenes a partir de 15 años; pronto también estará disponible como vehículo de reparto bajo el nombre Opel Rocks-e KARGO.

 

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