Primera prueba: BMW 840d xDrive Coupé

30 Primera prueba: BMW 840d xDrive Coupé
Fotos del BMW 840d
J. Couto:
J. Couto:


BMW ha sustituido su Serie 6 por el Serie 8, un coupé que de momento sólo se vende con un motor diésel de 320 CV y un gasolina de 530 CV. Con el primero ya es suficiente.

Dentro de los coupés, conviene diferenciar entre lo que es un deportivo como tal y un gran turismo, concepto que identifica a esos grandes coupés pensados para viajar de forma placentera, con una gran calidad, distinción, equipamiento y una buena dosis de potencia para ir, en un momento dado, muy deprisa por vías rápidas. Precisamente, el BMW Serie 8 se ajusta a este tipo de vehículo, algo que ya ocurría con el BMW Serie 6, su antecesor.

Sin embargo, el Serie 8 es algo más que un Serie 6, de ahí el cambio de nombre. Es cierto que, por longitud, el 8 es incluso más corto que el 6 -mide 4,84 m, 5 cm menos que el Serie 6-. Pero, por tecnología y precio, el Serie 8 va un paso más allá.

BMW Serie 8

En el primer apartado, ofrece lo último disponible en la marca bávara, ya sea de serie o en opción, y eso provoca que, a sus mandos, la sensación es la de estar ante un modelo mucho más avanzado. La parte negativa está en el segundo aspecto, el precio, que ve cómo crece considerablemente. Por ejemplo, un 640i de 320 CV no llegaba a 100.000 euros; el 840d de esta prueba, también con 320 CV aunque diésel, arranca el 112.600 euros.

En marcha: muy rápido, pero no tan deportivo

El 840d cuenta con un nuevo chasis en el que destaca la dirección trasera de serie, que influye notablemente en su comportamiento, pues cambia de trayectoria con agilidad pese a sus 1.905 kilos. Sin embargo, la dirección resulta demasiado directa, así que hay que acostumbrarse un poco a ella. Esta unidad equipaba el pack Technic M que, por 11.137 euros, incluye diferencial deportivo y frenos más potentes, entre otras cosas. Con él, es un modelo eficaz, noble y fácil de conducir, pero con unas reacciones menos deportivas que las de un Serie 4, por ejemplo.

El propulsor 3.0 diésel de 320 CV tiene una respuesta demoledora, y a tan sólo 1.750 rpm ya entrega 680 Nm de par. Gasta relativamente poco -unos 7,5 L/100 km reales- y va asociado a un cambio automático de ocho marchas con un funcionamiento excelente.

¡Vaya interior!BMW Serie 8

El interior rezuma calidad. Además, la instrumentación digital y la pantalla central -ambas de serie- mejoran aún más su presencia. Eso sí, hay muchos mandos y menús por los que navegar; requiere más adaptación de la prevista.

Las plazas delanteras son amplias, con dos grandes y cómodos asientos. La baja altura de la carrocería obliga a dejarse caer en el asiento a la hora de subirse al coche. Detrás, viajar resulta difícil. Las plazas posteriores son pequeñas y el respaldo queda muy vertical. Con 420 litros, el maletero es suficiente.

  • Cómpralo por: Es muy rápido, está bien hecho y ofrece mucha tecnología.
  • No lo compres por: Es un Gran Turismo, no un deportivo como tal. Es caro.

Veredicto

BMW Serie 8

El 840d es un excelente GT que no tiene rivales directos, y menos diésel. Impresiona por calidad y tecnología. Ideal para largos viajes… con dos personas y mucho dinero.

Ficha Técnica: BMW 840d xDrive Coupé

Motor 6 cilindros, 2.993 cc, 4 válvulas por cilindro
Potencia 320 CV a 4.400 rpm
Par 680 Nm de 1.750 a 2.250 rpm
Largo / ancho / alto 4,84 m / 1,90 m / 1,34 m
Velocidad máxima 250 km/h
0-100 km/h 4,9 segundos
Consumo mixto 4,9 l/100 km
Emisiones CO2 154 g/km
Maletero 420 litros
Peso 1.905 kg
Cambio Aut., 8 velocidades
Tracción Total

 

BMW Serie 8