El coche eléctrico ya forma parte del día a día de miles de conductores españoles. Sin embargo, junto al ahorro en combustible y mantenimiento, muchos usuarios se están encontrando con un problema inesperado: una factura de la luz mucho más alta de lo previsto.
Según explica Rafael Loza, experto energético y CEO de quecomparo.es, una mala planificación de la recarga doméstica puede elevar el recibo mensual entre un 30% y un 60%. Pero también asegura que existen formas muy sencillas de evitarlo.
“El coche eléctrico no encarece la energía por sí mismo, sino la forma en la que lo utilizamos”, explica Loza.
El gran error de muchos conductores con el coche eléctrico
Uno de los fallos más habituales entre los propietarios de un eléctrico es enchufarlo nada más llegar a casa, justo en las horas de mayor demanda eléctrica y, por tanto, cuando el precio del kWh es más alto.
La diferencia puede ser enorme. Cargar el coche en hora punta puede llegar a costar prácticamente el doble que hacerlo durante las llamadas horas valle.
Según los cálculos del experto, un conductor que recorra unos 1.000 kilómetros al mes incrementará el consumo eléctrico del hogar entre 150 y 170 kWh mensuales. Y eso puede notarse mucho en la factura si no se optimiza la carga.
Cinco claves para ahorrar al cargar en casa
1. Programar la carga en horario valle
Es la medida más efectiva. Las tarifas eléctricas suelen ofrecer precios mucho más bajos durante la madrugada, por lo que programar la carga nocturna permite reducir considerablemente el coste mensual.
Muchos coches eléctricos ya permiten automatizar este proceso desde su propio sistema multimedia o mediante una app móvil.
2. Elegir una tarifa pensada para coches eléctricos
No todas las tarifas eléctricas son iguales. Algunas comercializadoras ofrecen planes específicos para usuarios de vehículos eléctricos, con discriminación horaria y precios reducidos durante determinadas franjas. Elegir correctamente la tarifa puede marcar una diferencia importante en el coste anual de uso del vehículo.
3. Automatizar el punto de carga
Además del coche, muchos wallbox domésticos permiten configurar horarios de carga automáticos. Así se evitan despistes y se garantiza que el vehículo siempre se recargue cuando la electricidad es más barata.
4. Revisar la potencia contratada
Muchos hogares mantienen una potencia superior a la que realmente necesitan. Y eso implica pagar más cada mes, incluso aunque no se consuma más electricidad. Con un estudio adecuado del consumo doméstico y de la carga del coche, es posible ajustar la potencia y reducir el coste fijo del recibo.
5. Comparar tarifas antes de contratar
El mercado eléctrico cambia constantemente y las diferencias entre compañías pueden ser muy grandes. Por eso, comparar tarifas antes de contratar sigue siendo una de las mejores maneras de ahorrar. Según Rafael Loza, muchos usuarios desconocen que pueden adaptar su tarifa al uso real que hacen del coche eléctrico y del hogar.
A pesar del incremento del consumo eléctrico en casa, los expertos recuerdan que el coste total de uso de un coche eléctrico sigue siendo inferior al de un vehículo de gasolina o diésel. La clave está en gestionar correctamente cuándo y cómo se carga. “El ahorro ya no depende solo del consumo, sino de cómo se gestiona la energía”, concluye Loza.
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