Clásico moderno políticamente incorrecto: Skoda Fabia RS TDI

Eduardo Alonso
Eduardo Alonso
A principios del actual siglo, el esplendor de los diésel era tal los hubo de todos los colores. A Skoda se le ocurrió que la versión deportiva de su Fabia debía repostar gasóleo. Y así fue.

Podríamos decir que entre finales de los años 90 y principios de la siguiente década es cuando se produjo el boom de los diésel. Los había por todas partes y todo el mundo compraba uno aunque no siempre le compensase económicamente. Simplemente, para muchos conductores elegir una motorización de gasóleo no era cuestionable a la hora de buscar coche.

Hubo versiones diésel de todo tipo, desde tomando la base de microurbanos como el Volkswagen Lupo hasta de superdeportivos como el Audi R8, del que existió un prototipo diésel que nunca se llegó a producir. Hubo hasta copas monomarca con coches diésel, como la Hyundai Getz Cup. Y Skoda lanzó su pequeño hot hatch… diésel: el Skoda Fabia RS TDI.

Skoda Fabia RS TDI

Se basaba en el Fabia de primera generación y se comercializó entre 2003 y 2007. Equipaba el casi épico motor 1.9 TDI del Grupo VW en su versión inyector-bomba, que tenía una mala leche tremenda entre 2.700 y 4.000 rpm.

Desarrollaba 130 CV de potencia y 310 Nm de par que se mandaban a las ruedas delanteras a través de una caja de cambio manual de seis velocidades. Para atemperar su entusiasmo tenía control de tracción, pero no de estabilidad. Y tenía un precio muy atractivo: poco más de 18.000 euros.

Skoda Fabia RS TDI

En cuanto a sus prestaciones, podía acelerar de 0 a 100 km/h en 9,6 segundos y anunciaba una velocidad máxima de 204 km/h. Su consumo homologado era de 5,1 L/100 km.

Su carrocería tenía unas dimensiones de 4,00 metros de largo, 1,64 metros de ancho y 1,44 metros de largo, encerrando cinco plazas y un maletero de 260 litros de capacidad.

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Podía ir pintada en cuatro colores (negro, plata, amarillo y rojo; más tarde también en azul) y lucía un kit de carrocería compuesto por paragolpes específicos, parrilla y un alerón trasero que se complementaba con una salida de escape ovalada, pinzas de freno de color verde y llantas de 16″ con neumáticos 205/45 R16. Dentro había asientos deportivos, volante, pomo e instrumentación específicos, alfombrillas RS y pedales metálicos.

A nivel de chasis se beneficiaba de unos amortiguadores más duros que los del Fabia normal y de unos muelles que rebajaban la altura de la carrocería en 15 mm. El automóvil pesaba 1.170 kg en vacío.

Skoda Fabia RS TDI

¿Quieres hoy uno? Lo cierto es que hay pocos y, por supuesto, olvídate de que porte etiqueta medioambiental a no ser que hablemos de una de las últimas unidades. Los que hay a la venta no tienen pocos kilómetros (unos 200.000 km de media) y salen por entre 3.500 y 5.500 euros en función de su estado y kilometraje.

Si quieres un pequeño deportivo que gaste poco, corra, sea moderadamente divertido de conducir y no te importe que no disponga de distintivo medioambiental, el Skoda Fabia RS TDI es una opción muy a tener en cuenta.

 

Skoda Fabia

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