Fue conducido por Porfirio Rubirosa

Ferrari 500 Mondial: Año y medio de restauración y tres premios en dos días

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Ferrari 500 Mondial: Año y medio de restauración y tres premios en dos días
Autofácil
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Llegó a Maranello en color rojo y como un desafío para los especialistas de la marca en coches clásicos. Llegó al Concurso de Elegancia de Pebble Beach por los pelos. Y al final se llevó tres importantes premios.


No se trata de dejar el trabajo para última hora. Puede pensarse si decimos que este Ferrari 550 Mondial llegó a la importante cita de coches clásicos de Pebble Beach apenas una semana antes de celebrarse su más famosa competición: el Concurso de Elegancia celebrado a mediados del pasado agosto.

Ferrari 500 Mondial: Año y medio de restauración y tres premios en dos díasAhora, la marca italiana nos cuenta algunos detalles de la historia que ha llevado esta unidad desde «Ferrari Classiche» en Maranello hasta la cita californiana. Ha sido un año y medio el tiempo invertido en la restauración, con especial atención a la chapa y pintura del coche, pues llegó con el típico color rojo que siempre se asocia a la marca, pero que no era su tono original.

Se iniciaba así un trabajo minucioso con la unidad 0438MD de la Serie I, pieza a pieza, detalle a detalle. Y siempre con el objetivo de que volviese a lucir el bonito color azul de sus tiempos. Hablamos de 1954 y de un coche reservado para los clientes que quisieran participar en míticas pruebas como la Targa Florio y la Mille Miglia. En este caso, el 550 Mondial lo pilotó todo un «Gentleman Drive», Porfirio Rubirosa: diplomático, militar, jugador de polo y, como ven, también piloto de coches. De origen dominicano, este Playboy disfrutó de los 250 km/h de velocidad máxima del coche y los 1.984 c.c. de su motor de 4 cilindros.

Belleza premiada

Ferrari 500 Mondial: Año y medio de restauración y tres premios en dos díasImaginen la silueta de este Ferrari clásico rodando por la autopista de la Costa del Pacífico de Carmel, en el pueblo de Pebble Beach. Chris Bock no tuvo que imaginarlo: el portavoz del jurado del Concurso de Elegancia se prendó del trabajo de restauración realizado y el coche ganó tres premios en dos días: Primero en su Clase en la categoría correspondiente y, un día más tarde, se llevó los trofeos Platinum Award y el Phil Hill Trophy en el evento del Ferrari Club of America, en el cual también tomó parte en esas mismas fechas.

El dueño del coche, Tom Peck, puede estar orgulloso, pero ya se encuentra inmerso en otro reto similar, pues tiene un Ferrari 166 listo para ser devuelto a la vida, un modelo que tuvo su momento de gloria en la gran pantalla. Pero ésta es ya otra historia€