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Prueba a fondo: Ford Kuga FHEV AWD Vignale

36 Prueba a fondo: Ford Kuga FHEV AWD Vignale
Prueba del Ford Kuga FHEV AWD Vignale
Miguel Tineo
Miguel Tineo
Ford continúa su transición hacia la electrificación absoluta sin olvidarse de los híbridos tradicionales tipo Toyota. Un ejemplo es este Kuga, que cumple con buena nota; eso sí, cómprate el básico de tracción delantera.

Debido a esa locura política que ha obligado a todas las marcas que venden coches en Europa a electrificarse de la noche a la mañana, ha habido un paso intermedio que algunas firmas han descartado directamente en favor de los PHEV o de los 100 % eléctricos: el de los híbridos convencionales. Y eso, en cierta manera, es un error. No lo digo yo. Lo dicen la lógica y los datos.

La lógica, porque es imposible pasar de la noche al día sin que haya un amanecer, sin una transición. Los datos, porque Toyota es una de las marcas que mejor cumple con ese compromiso de reducir de forma drástica sus emisiones… y lo hace precisamente apostando firmemente por este tipo de tecnología.

Kuga Vig 20

En Ford son de los que creen en este tipo de tecnología híbrida no enchufable. Y, si hace poco nos convencían plenamente poniendo una mecánica así en los Galaxy y S-MAX, ahora hacen lo propio con el Kuga, su SUV de tamaño compacto. En esta ocasión hemos probado la versión con tracción total AWD y acabado Vignale, el más completo (y caro) de la gama.

Más grande de lo que parece

Creado sobre la plataforma del Focus, este Kuga mide 4,61 metros, quedando ligeramente por encima de teóricos rivales por precio y concepto como el Nissan Qashqai o el Seat Ateca. Sin embargo, y debido a su diseño deportivo, con rasgos que recuerdan claramente a otros modelos de la marca (sobre todo en el frontal), no parece tan grande, e incluso da la sensación de ser bastante más pequeño que un Toyota RAV4, modelo que incluso es un centímetro más corto que el Kuga.

En el interior, ese tamaño se traduce en una clara mejoría en habitabilidad respecto al anterior Kuga, y la verdad es que cumple muy bien como coche de corte familiar. Sólo si nos ponemos puntillosos y sacamos el metro, en términos absolutos este Ford no es mucho mejor que sus rivales porque la cota de anchura es unos tres o cuatro centímetros inferior a la media.

¿Preocupante? En absoluto. ¿Van peor aquí tres personas que en uno de sus rivales? No, van igual de medio-bien. Donde sí puede destacar es en espacio para las piernas en caso de que llevemos la banqueta trasera corrediza colocada en la posición más retrasada, una banqueta que, además, se puede desplazar en dos mitades (también es regulable la inclinación del respaldo). Tampoco hay problemas por altura, aspecto en el que el Kuga se sitúa en unos términos similares a los de sus rivales.

Así es por dentro

Si hablamos del puesto de conducción, el SUV de Ford también se desmarca de rivales como el Peugeot 3008 o el Hyundai Tucson en un aspecto esencial: el de las pantallas. En Ford apuesta por emplear muchos más botones y una pantalla más sencilla que, si bien no queda tan ‘cool’ a la hora de enseñársela a los amigos, sí es infinitamente más práctica y fácil de manejar cuando estamos en marcha. Y, sin duda, nosotros lo preferimos así, pues todo lo que sea facilitar la tarea al conductor es siempre sinónimo de seguridad.

Kuga Vig 0

El salpicadero tiene un diseño muy similar al del Focus, y también está a su misma altura al hablar de calidad, aspecto en el que obtiene una nota similar a la de sus principales rivales. La postura al volante es elevada, con las piernas claramente menos estiradas que en el propio Focus, por ejemplo. Esto es típico de los SUV y mejora la visibilidad. Se agradecería que el asiento sujetase más el cuerpo en zonas de curvas, sobre todo en la parte de la banqueta.

En cuanto a las plazas traseras, el Kuga ofrece mucho espacio para las piernas si retrasamos la banqueta trasera corrediza al máximo, y también permite jugar con la inclinación del respaldo. No es de los mejores por anchura, pero la plaza central es bastante aprovechable porque esa parte del asiento no es muy incómoda y el túnel central tampoco molesta demasiado.

Si hablamos del maletero, todo depende de cómo juguemos con la banqueta trasera corrediza, pues la capacidad varía entre los 581 litros, que está muy por encima de la media, y los 411 litros, que es poco más que un turismo compacto. Lleva rueda de repuesto de emergencia, y eso le quita un poco de espacio. Sorprende ver lo abultado de los pasos de rueda, que dificultan un poco la colocación de bultos grandes.

Pulsa el botón

Al hablar de cómo va este Kuga, lo primero es comentar qué tipo de mecánica emplea. Lleva un propulsor 2.5 atmosférico asociado a otro motor eléctrico capaz de mover al vehículo por sí mismo. La batería tiene 1,1 kWh, de manera que su autonomía da para poco más de un par de kilómetros y siempre que aceleremos con suavidad. Va asociado a un cambio automático de variador continuo, por lo que no hay diferentes marchas como tal.

Kuga Vig 35

En la práctica, el Kuga FHEV es un coche que destaca mucho en consumo, bastante por agrado de conducción y que cumple cuando hablamos de prestaciones. Si lo analizamos por partes, y como buen híbrido que es, este Kuga gasta menos cuanto más nos movamos por ciudad, sitio donde es posible rondar medias de unos 5,5 litros/100 km. En carretera, lo normal es subir hasta los 6 ó 6,5 litros/100 km, que sigue siendo una cifra muy buena para un coche así, y consumir más de eso significa que solemos ir con demasiadas prisas por la vida…

En cuanto a agrado de conducción, el Kuga es un coche que tiene una respuesta suave y progresiva y que, gracias al funcionamiento de su caja de cambios, no es demasiado ruidoso cuando el motor térmico entra en funcionamiento. Sí puede serlo cuando aceleramos a fondo y de forma continuada, pero no más que cualquier otro coche automático y con motor de gasolina en esas mismas condiciones de funcionamiento.

Por prestaciones, y con una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,5 segundos, el Kuga se mueve con total soltura a ritmos normales. Para un coche de corte familiar, no hace falta más. Otra cosa es que uno, al ver la cifra de 190 CV, pueda esperar más… Sin embargo, si tenemos en cuenta que es un vehículo especialmente pensado para consumir poco, que no tiene turbo (algo que siempre mejora la respuesta a bajo y medio régimen), que esta unidad en concreto tiene tracción total y que pesa 1.773 kilos, las prestaciones son las que deben ser para un coche de estas características.

De paso que citamos lo de la tracción total, hay que tener en cuenta que esta versión también se vende con tracción delantera por 4.744 euros menos, y que consume de media, según Ford, 0,2 litros/100 km menos. Si vamos a circular habitualmente por pistas o carreteras nevadas en invierno, el AWD de tracción total puede ser una opción interesante. Si no es así y, como mucho, vamos a circular en esas condiciones de forma circunstancial, no lo dudes: ve de cabeza a por el de tracción delantera. No es que el AWD vaya mal, pero sí es cierto que en todo lo demás, el delantera es mejor compra.

¿Esto es un SUV?

Si hablamos del comportamiento, el Kuga sorprende porque en este aspecto va especialmente bien, pues sus reacciones son más cercanas a las de un compacto convencional que las de muchas de sus alternativas. El Ford cambia de dirección con más agilidad y precisión, su carrocería balancea menos y su chasis deja sentir un poco más al conductor cómo reacciona en cada momento, y eso que la dirección está demasiado asistida y le resta un poco de capacidad informativa. Además, sus reacciones son muy sanas, y por cómo se mueve parece un coche más ligero que las casi 1,8 toneladas que indica su ficha técnica.

A cambio, su suspensión es un poco más firme que la de sus rivales, y eso hace que no sea de los que más destacan en comodidad. No es que sea seco, pero sí se notan más las irregularidades del suelo. Aun así, no es nada especialmente problemático: viajar de Cádiz a Galicia no supondría el más mínimo inconveniente.

Veredicto

El Ford Kuga FHEV nos parece una opción muy buena para quien quiera un Kuga con el objetivo de utilizarlo a diario en trayectos de corta o media distancia, principalmente urbanos, y que, al mismo tiempo, lo quiera utilizar también para sus vacaciones, por ejemplo. Si analizamos su precio, y nos basamos en la versión de acceso de este motor, pagar 32.817 euros por un coche así nos parece una cifra muy razonable e interesante; sobre todo teniendo en cuenta lo que han subido los precios de los coches en la actualidad.

 

Ford KUGA