La sombra de Putin es alargada: cómo afecta la guerra en Ucrania a la Fórmula 1

Haas F1 sin decoracion
La sombra de Putin es alargada: cómo afecta la guerra en Ucrania a la Fórmula 1
Antón Quintiá
Antón Quintiá
Los efectos de la invasión rusa de Ucrania, tras apenas 24 horas de conflicto armado, ya se están dejando notar en la Fórmula 1.

El mundo afronta este viernes la segunda jornada de conflicto armado entre Rusia y Ucrania. Esta guerra afecta a occidente de lleno, ya no solo por la proximidad geográfica (sita en Europa), sino también por los diferentes vínculos que mantiene con la potencia eslava. Las primeras consecuencias directas que se están pudiendo ver son el alza del precio de la energía, la caída generalizada del mercado o el traslado de sede de la final de la Champions (de San Petersburgo a París).

La Fórmula 1 no es ajena a esta situación, que le ha pillado de lleno en los test de pretemporada que terminan hoy en el Circuit de Barcelona-Catalunya. El ojo del huracán es, en estos momentos, Haas. La escudería estadounidense afronta la que será su segunda temporada con el patrocinio principal de la compañía de fertilizantes Uralkali. Este ‘sponsor’ llega de la mano de Nikita Mazepin, piloto del equipo e hijo del dueño de la multinacional, Dmitry Mazepin.

Este aporte económico es vital para el equipo que dirige Günther Steiner. Tal es la implicación de Uralkali en la escuadra americana que la decoración del monoplaza pasó de emplear la habitual combinación de gris y rojo a dibujar la bandera rusa sobre un fondo blanco.

haas-f1-febrero-2022

Los problemas beben de la estrecha relación que mantiene Dmitry Mazepin, uno de los empresarios más importantes del país, con Vladimir Putin. La operación militar impulsada por este último ha forzado a Steiner a adoptar medidas drásticas. Por lo pronto, hoy han salido a pista sin el logo de Uralkali ni la bandera rusa, dejando el coche “con una decoración blanca lisa”. El comunicado emitido por el equipo en la noche de ayer añade que Mazepin, “como estaba previsto, pilotará en la sesión matinal”. 

El futuro de Haas es lo que más preocupa en el paddock. De confirmarse la separación con la familia Mazepin, el equipo tendría que afrontar una situación financiera tremendamente delicada, por no decir insostenible. Algunas voces apuntan ya hacia la posible entrada de Andretti en el campeonato; la también escuadra estadounidense mostró esta misma semana su interés en ser el undécimo equipo de la parrilla a partir de 2024. Por el momento, Haas ha decidido “no hacer más comentarios” sobre sus patrocinios.

El Gran Premio de Rusia, «imposible de hacer en estas circunstancias»

Aunque los focos se han centrado en el box de Haas, ayer hubo otro tema de debate: la celebración del Gran Premio de Rusia, programado para el próximo 25 de septiembre. La organización del campeonato ha emitido hace tan solo unos minutos un comunicado posicionándose al respecto. La publicación reza que el campeonato «visita países de todo el mundo con una visión positiva para unir a las personas y las naciones» y que, aunque esperan «una resolución pacífica», resulta «imposible realizar el Gran Premio de Rusia en estas circunstancias.

Algunos pilotos también han mostrado, en la jornada de ayer, su visión sobre el problema. Sebastian Vettel ha sido el más tajante: “Creo que está mal correr en Rusia”. El tetracampeón del mundo calificó las decisiones de Putin como “extrañas y locas” y dijo sentirse “conmocionado” por lo que está sucediendo. “Veremos en el futuro, pero no iré a correr a Sochi. Creo que mi decisión ya está tomada”, reiteró. 

El alemán no ha sido el único en transmitir esta visión, aunque la GPDA (Asociación de Pilotos de Grandes Premios) aún no se ha reunido. El vigente campeón del mundo, Max Verstappen, se une a su postura, aunque guardando las distancias: «Cuando un país está en guerra, no está bien correr allí, pero vamos a esperar a escuchar la opinión que toma la Fórmula 1 y todos en conjunto al respecto”. Un discurso similar al mantenido por Fernando Alonso, quien cree que hay que “ser responsables” y que “no sería lógico acudir a un país en guerra”.

Nikita Mazepin, único ruso de la parrilla, se ha mantenido al margen: «siempre he sido un gran partidario de no mezclar deporte y política».