Disponible en carrocería berlina y familiar

Nuevo Mercedes-AMG C 63 S E Performance 2023: el cuatro cilindros más potente del mundo

Enrique Espinós
Enrique Espinós
El último Mercedes-AMG ofrece nada menos que 680 CV y 1.020 Nm de par gracias a un motor 2.0 turbo asociado a las ruedas delanteras y a otro eléctrico para el tren posterior. Este híbrido enchufable, con tecnología de la F1, alcanza los 280 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 3,4 seg.

Han pasado 55 años desde el nacimiento de la división deportiva AMG de Mercedes. Y la marca quiere celebrar este hito con el lanzamiento del Mercedes-AMG C 63 S E Performance: una berlina deportiva que, con una mecánica híbrida enchufable de 680 CV, no sólo logra unas prestaciones brutales (de 0 a 100 km/h en sólo 3,4 segundos) sino que incorpora tecnología de la F1 e incluso ruedas directrices traseras para ofrecer el mejor comportamiento deportivo.

Mercedes-AMG C 63 S E Performance: una apariencia a la altura de sus prestaciones

Exteriormente, el Mercedes-AMG C 63 S E Performance se distingue notablemente de un Clase C convencional. Esta versión deportiva, disponible en carrocería berlina y familiar, tiene rasgos más musculosos, que comienzan con una carrocería 84 mm más larga y que se va hasta los 4,83 metros de largo (culpa en parte de una distancia entre ejes 10 mm más larga), siguen por estructura delantera 50 mm más ancha y se complementa con unas vías delanteras 76 mm más anchas.

Mercedes-AMG C 63 S E PERFORMANCE exterior

Por supuesto, el aspecto exterior de este Mercedes-AMG C 63 S E Performance resulta mucho más radical. De entrada, y por primera vez en un modelo de serie de Mercedes-AMG, el escudo negro de AMG remplaza a la estrella de Mercedes. Pero esto es sólo la punta del iceberg, ya que el nuevo C63 S cuenta con una salida de aire en el centro del capó, equipa una parrilla de radiador específica de AMG, así como un faldón delantero con un diseño inspirado en el ala de un jet. Así, las ranuras y las entradas de aire dominan el frontal, incluyendo dos paneles de aire controlados electrónicamente (detrás del capó y del faldón delantero) permiten regular el aire.

Mercedes-AMG C 63 S E PERFORMANCE trasera

En el lateral destacan los faldones inferiores que se suman al gran difusor presente en la zaga, que cuenta también con un pequeño alerón en la tapa del maletero (un spoiler en el caso del Mercedes-AMG C 63 S E Performance familiar) y la designación del modelo resaltada en rojo. El conjunto se completa con unas placas E PERFORMANCE en los laterales y unas llantas AMG de 19”, aunque opcionalmente puede equipar unas de 20”.

Mercedes-AMG C 63 S E Performance: un compendio de tecnología… de 2,1 toneladas

El motor gasolina 2.0 Turbo desarrollado para el Mercedes-AMG C 63 S E Performance ofrece nada menos que 476 CV a 6.725 rpm… lo que lo convierte en el cuatro cilindros de serie más potente del mundo y supone una tremenda potencia específica de 238 CV/litro, así como un par motor de 545 Nm entre 5.250 y 5.500 rpm. Gran parte de ese mérito se debe a la utilización de un turbo eléctrico. Un sistema que se utiliza actualmente en competición y que lleva unos 10 años desarrollándose para coches de calle. Pero, ¿cómo funciona?

Mercedes-AMG C 63 S E PERFORMANCE familiar trasera

Si en un turbo convencional, el compresor de aire es accionado por la turbina, que a su vez se mueve debido al paso de los gases del motor; en un turbo eléctrico el compresor se acciona mediante un motor eléctrico destinado únicamente a ello, con lo que se mejora la respuesta del motor, eliminando el lag o retraso propio de un turbo convencional y que causa la falta de caudal de aire llegando a la turbina. Este turbo eléctrico alcanza las ¡150.000 rpm! y permite, entre otras cuestiones, mantener la presión del turbo incluso si el conductor levanta el pie del acelerador, por lo que la entrega de potencia siempre está disponible.

Por su parte, un motor eléctrico de 150 kW (204 CV) se sitúa en el eje trasero, donde se combina con una transmisión de dos marchas (el sistema cambia a la segunda cuando el motor eléctrico alcanza las 13.500 rpm; lo que equivale aprox. a 140 km/h de velocidad) y un diferencial de bloqueo del eje trasero con regulación electrónica.

Esto supone varias ventajas: de entrada el par motor del propulsor eléctrico actúa de inmediato sobre el tren trasero, lo que supone mayor agilidad y una respuesta en todo momento. Además, gracias al diferencial de bloqueo integrado, no existen problemas de tracción en el eje posterior; y si llegaran a patinar estas ruedas, el sistema de tracción total permite transferir la potencia del motor eléctrico a las delanteras para obtener mayor tracción. Ah, por cierto, las ruedas del tren trasero son directrices, y pueden girar hasta un máximo de 2,5 grados para ayudar a la trazada.

Mercedes AMG 007

En este Mercedes-AMG C 63 S E Performance, la unión de ambos motores genera un sistema con una potencia total de 500 kW (680 CV) y un par máximo de 1.020 Nm, que se gestiona a través de una caja de cambios automática de 9 velocidades. La entrada en funcionamiento de todo este conjunto mecánico se traduce en una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,4 segundos, tanto en la carrocería berlina como en la familiar. ¿La velocidad máxima? 270 km/h, pero si se adquiere el paquete opcional AMG Driver´s Package, alcanzan los 280 km/h). ¿Y el consumo? El dato medio homologado es de sólo 6,9 L/100 km.

Mención aparte merece la batería de este híbrido enchufable. Denominada AMG High Performance y con tecnología del equipo Mercedes-AMG Petronas F1, será el núcleo de los futuros modelos PHEV de la marca. Esta batería, de 89 kg de peso, ofrece una capacidad de 6,1 kW y 70 kW de potencia de forma habitual, aunque si el conductor lo demanda, puede llegar a entregar hasta 150 kW durante un periodo de 10 segundos.

Sin estos excesos, Mercedes-AMG señala que esta batería permite una autonomía de 13 km en circulación eléctrica (ojo este coche no obtiene la etiqueta Cero), y que se puede recargar en un wallbox convencional gracias al cargador embarcado de 3,7 kW que incluye el vehículo.

Ah, y por si Mercedes tenía que demostrar algo más de tecnología, otro apunte. Este Mercedes-AMG C 63 S E Performance dispone de hasta ¡8 modos de conducción!

Mercedes-AMG C 63 S E PERFORMANCE familiar marcha

Y es que aunque el coche siempre arrancará en el denominado ‘Confort’, a través de un mando en el volante u pulsando sobre la pantalla central se pueden elegir los programas ‘Electric’ (prioriza la conducción eléctrica), ‘Battery Hold’ (que mantiene siempre el nivel de carga actual de la batería), ‘Sport’ y ‘Sport+’, ‘RACE’ (pensado para circuito), ‘Smooth/Calzada resbaladiza’ (se limita el par y se gestiona la entrega de potencia para evitar pérdidas de tracción’) e ‘Individual’, en la que el conductor puede regular el nivel de la propulsión, el funcionamiento de la transmisión, la configuración del tren de rodaje y la dirección e incluso el nivel sonoro del sistema de escape.

Es cierto que el despliegue de tecnología en este coche es simplemente abrumador. Y logra unas prestaciones que lo son otro tanto o incluso más. Porque hay un dato que aún no hemos dado y que sorprende… para mal: el peso del coche. El nuevo Mercedes-AMG  C 63 S E Performance, que se va hasta los 2.111 kg en el caso de la carrocería berlina y a hasta los 2.145 km en el caso del familiar. Eso supone más de 350 kg de diferencia de peso respecto al anterior C 63. Y sí, este nuevo C 63 S es una máquina brutal, pero ese peso… ¿afectará a las sensaciones al volante?

Mercedes-AMG C 63 S E PERFORMANCE interior

Mercedes-AMG C 63 S E Performance: en el interior no falta de nada

Como podrás imaginar, el interior de este C 63 S está a la altura de su despliegue mecánico. La tecnología también está muy presente en el habitáculo, empezando por un volante AMG de dobles radios y que cuenta con botones integrados desde los que se puede controlar la mayoría de las funciones básicas del coche, incluyendo los modos de conducción o los cuatro niveles de recuperación que ofrece su equipo de frenada regenerativa.

El control del vehículo también se puede lograr mediante la pantalla multimedia, que incluye el sistema de órdenes vocales e infoentretenimiento MBUX; en este caso con funciones específicas de representación del funcionamiento del sistema híbrido. Por otro lado, el cuadro de instrumentos ofrece distintas posibilidades de visualización, incluida la denominada Supersport propia de AMG.

Mercedes-AMG C 63 S E PERFORMANCE asientos

Pero más allá de la tecnología, en este Mercedes-AMG C 63 S E Performance también encontraremos asientos deportivos específicos y con un patrón de costuras propio de este modelo, que también incluye el emblema AMG en relieve en los reposacabezas delanteros. Por supuesto, las opciones de color y de tapizado en cuero de los asientos y del interior son múltiples… como en un buen Mercedes. Otra opción, además, pasa por los asientos AMG Performance, que cuentan con cojines laterales con aberturas que permiten una mejor ventilación.

 

Mercedes-Benz Mercedes híbridos

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