Como decimos, Singer ha confiado en Tuthill Porsche, empresa especializada en la preparación de Porsche 911 de rallyes, para dar a luz a su última y espectacular creación. A lo largo de toda su historia, el icónico modelo de la firma de Stuttgart siempre ha estado presente en el mundo de la competición off-road. En la década de los sesenta y setenta, el nueveonce cosechó algunas victorias en diferentes pruebas de rally e incluso llegó a conseguir el triunfo en el Rally París-Dakar de 1984.
En los últimos años, diferentes compañías independientes como RUF, KMR o Russell han apostado por construir sus propios restomod de estilo Safari del Porsche 911. Ahora, Singer se suma a esta corriente con uno de los proyectos más salvajes que ha presentado hasta la fecha. El coche, denominado ACS (All-Terrain Competition Study), nace a partir del encargo de un cliente muy especial de la compañía estadounidense. Su sueño es el de poder participar en carreras como la Baja 1000 o el Rally Dakar, entre otras.
En esencia, el Singer ACS se asienta sobre la base de Porsche 964 de 1990. Su carrocería ha sido modificada y, al igual que los vehículos de competición, presenta paneles construidos en fibra de carbono. A pesar de que se conserva la silueta original del coche, se ha llevado a cabo un concienzudo trabajo para convertir el 911 en un todoterreno de carreras con soluciones de primer nivel con todo lujo de detalle.
El coche está impulsado por un motor Metzger de 3.6 litros y refrigeración por aire que produce 450 CV y 570 Nm de par máximo. Este bloque ha recibido una puesta a punto específica y se beneficia del trabajo de dos nuevos turbocompresores hechos a medida. Se asocia a una caja de cambios secuencial de cinco relaciones con levas tras el volante. La potencia se traslada a las cuatro ruedas a través de tres diferenciales mecánicos de deslizamiento limitado, uno en cada eje y otro central.
Otros de los componentes que se han instalado en el ACS son un esquema suspensión de nueva factura con amortiguadores ajustables en cinco direcciones, neumáticos todoterreno BF Goodrich k02s de idéntica medida a los que montan el Ford F-150 Raptor y el Jeep Wrangler Rubicon, un tanque de combustible de largo alcance, jaula antivuelco con homologación FIA o frenos de acero ventilados.
El interior resulta bastante espartano, pero no por ello pierde un sólo ápice de funcionalidad. Se han instalado dos baquets de competición, una nueva instrumentación digital con indicadores que pueden ser personalizados, sistema de navegación GPS y un freno de mano hidráulico para hacer mover las caderas a este Singer ACS.
En definitiva, estamos ante una creación asombrosa que a muchos despierta una pícara sonrisa solo el hecho de soñar poder conducirlo. Su precio no ha sido revelado. Lo que sí sabemos es que Rob Dickinson, máximo responsable de Singer, ha anunciado que tienen pensado lanzar más vehículos con este planteamiento en un futuro cercano.