También hay otro diésel más potente, motores gasolina y un eléctrico

Prueba Renault Kangoo 1.5 BluedCi 95 Zen

Renault Kangoo Combi
Prueba Renault Kangoo 1.5 BluedCi 95 Zen
Miguel Tineo
Miguel Tineo
El Renault Kangoo se ha renovado por completo. Si su antecesor ya había dado un salto adelante importante, ahora ha dado un par de ellos o tres.

Prejuicios. Uno de los grandes males de la sociedad actual, algo que nos hace tener una visión incorrecta de la realidad, que muchas veces nos hace equivocarnos a la hora de tomar decisiones y que, en otras tantas, nos hacen ser injustos con quien los sufre. Los turismos derivados de vehículos comerciales, como el Renault Kangoo, son un claro ejemplo de ello. Sí, son furgonetas, pero lo son en apariencia.

Lejos quedaron ya aquellas Citroën C15 de carga a las que apenas se les añadía una banqueta trasera para llevar a cinco ocupantes. Ahora, este tipo de coches han ganado tanto en aspectos como refinamiento, comportamiento, calidad o tecnología, que se sitúan ya muy cerca de un turismo como, en este caso, podría ser un Clio.

Renault Kangoo Combi trasera


Sin embargo, la cuadrada forma de su carrocería le permite ofrecer un espacio interior impensable para un coche normal. No sólo tienes más maletero, que también, sino que las plazas traseras son mucho más amplias, y en las delanteras hay mucho espacio y huecos para dejar objetos.

Además, y con el objetivo de diferenciarlos estéticamente de las versiones destinadas exclusivamente a carga, nos encontramos con carrocerías con detalles dignos de turismos convencionales, como los faros full led o las llantas de aleación (que en este Kangoo son opcionales por 817 euros).

En el interior, este acabado Zen incluye hasta una plancha en símil madera que recubre gran parte del salpicadero, además de cosas como climatizador bizona, volante y pomo de cuero, navegador… Por tener, hasta puede llevar cámara trasera, sensores de parking y aparcamiento automático (todo por 629 euros). Y, dado que por su altura también se pueden mover mejor por caminos, por 314 euros puede contar con un control de tracción específico para circular por campo o nieve que incluye un práctico cubre cárter. ¿De verdad sigues pensando que esto no más es una simple furgoneta?

Interior bien resuelto y con buena presencia

Renault Kangoo Interior

El interior hereda elementos ya vistos en otros modelos como el Clio, como el volante, el pomo del cambio, los mandos del climatizador y hasta la pantalla, que es una versión más sencilla que encontramos por ejemplo también en Dacia. En general, todo es fácil de manipular, pues hay bastantes botones y la pantalla no está sobrecargada de funciones. Hay mucho plástico duro, pero también una plancha en símil madera que le aporta una presencia elegante.

Las plazas traseras son muy amplias, sobre todo por altura, y el acceso es especialmente cómodo. Asimismo, hay mucho espacio para las piernas y una buena anchura. Las puertas correderas facilitan el acceso, pero en ocasiones pueden exigir más esfuerzo del habitual. Ojo también con los niños pequeños a la hora de cerrarlas, pues es fácil que deslicen con rapidez.

El maletero, con 775 litros, es enorme, y sus formas son especialmente regulares. Ojo, porque esto también puede suponer un ligero problema si llevamos cosas pequeñas sin sujeción, pues el suelo es de plástico duro para facilitar su limpieza… y eso hace que todo se mueva con más facilidad.

En marcha: ¿Una furgoneta?

El Kangoo emplea la plataforma CMF-C/D de la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi; es decir, es una de las variantes que lleva el actual Renault Mégane o el Espace, y hasta el Nissan Qashqai. Monta una suspensión trasera de brazos tirados muy similar a la del propio Mégane, por ejemplo. Gracias a eso, es muy cómodo, y su comportamiento, estupendo. Balancea poco pese a la altura de su carrocería y tiene unas reacciones sanas y fácilmente controlables.

Sólo echamos en falta una dirección más firme… aunque, en ciudad, agradeceremos su suavidad. El motor de 95 CV se queda un tanto justo en aceleración. Es muy agradable, no muy ruidoso, gasta poco y, una vez lanzado, se defiende muy bien. El cambio manual de seis relaciones también ayuda. Pero, dada su capacidad de carga, opta por el dCi 115 o el TCe 130.

Veredicto

Si de verdad necesitas un coche espacioso y práctico, y las apariencias te dan exactamente igual, es más que probable que un coche así te haga muy feliz. El Kangoo es un buen ejemplo, aunque sale algo caro.

 

Renault Kangoo

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